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La caída de Andy y sus operadores potosinos

Detrás del Telón

La suspensión de la visa estadunidense a Andrés Manuel López Beltrán, mejor conocido como Andy, e hijo de AMLO y exsecretario de Organización de Morena, no es un episodio menor es un golpe político a uno de los proyectos sucesorios que se incubaron dentro y fuera de Morena con la mirada puesta en 2027.

En San Luis Potosí ese golpe tiene una lectura interesante, en los años recientes López Beltrán construyó una presencia territorial con visitas discretas, reuniones con estructuras de afiliación y operadores locales como Sarahí Esquivel Veloz, quien también renunció a la secretaría estatal de Organización y se quedó en la cuerda floja.

En abril pasado Andy estuvo en la capital potosina y se confirmó que en las reuniones no se incluía a la dirigente Rita Ozalia Rodríguez, ésta mejor se ausentaba de la ciudad, lo que alimentó la percepción de que Andy estaba construyendo una estructura propia en territorio potosino y no tenía relación con el grupo de Rita que tiene a su lado a varios expriistas como José Grimaldo López y Fernando Carrillo.

Además, Sarahí Esquivel Veloz ignoraba con descortesías a Rita Ozalia, hacía alarde de que solo recibía instrucciones de Andy, y se hizo más visible como operadora directa del hijo de AMLO cuando se encargó de recibir y operar el evento de afiliación de Gerardo Sánchez Zumaya (a la postre no se validó la afiliación), y que el huasteco-tabasqueño estaba en la red política y financiera de Andy.

El proyecto político de Zumaya rumbo al 2027 quedó vinculado, en el discurso público y en versiones periodísticas, a Andy, pero al momento del registro de los coordinadores territoriales, ante el desprecio de la corriente de Sheinbaum a aspirantes con antecedentes bajo sospecha, el empresario terminó buscando cobijo en el PT; con el ocaso de Andy el declive de Zumaya está más que cantado, el padrinazgo que viene desde Tabasco con otro político nacional en desgracia: el senador Adán Augusto López Hernández, el panorama es desolador.

Ya se cayó el entusiasmo entre los integrantes del bando de Zumaya, como Veloz, Primo Dothé, el diputado federal Gabino Morales, entre otros, saben que ya no será lo mismo con Andy bajo la mirada acusadora de la justicia norteamericana, los recursos en abundancia comenzarán a disminuir, la compra de conciencias y movilizaciones tarde que temprano se van a suspender; hay el temor fundado de que vendrá otro golpe más letal tras la cancelación de la visa.

Hay que agregar el costo político del desprestigio de la reputación de Andy y su séquito en el país y en el caso particular de San Luis Potosí, la orfandad será la siguiente etapa, aunque ya se está intentando simular con la difusión de videos de que no pasa nada, la coyuntura no les favorece y en el entorno de Rita Ozalia hay risas y burlas, de que finalmente se impuso la institucionalidad y los adversarios internos se están desintegrando.

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