San Luis Potosí, SLP.- El Ayuntamiento de San Luis Potosí reconfiguró su política salarial para 2026 con una fórmula que concentra los mayores incrementos entre quienes menos perciben.
Por unanimidad, el Cabildo aprobó ajustes escalonados para más de cinco mil trabajadores municipales, con aumentos que alcanzan 14.5 por ciento en los ingresos más bajos y disminuyen conforme aumenta el nivel salarial.
El acuerdo, avalado durante la décimo tercera Sesión Extraordinaria, establece un incremento de 14.5 por ciento para quienes perciben hasta 8 mil 385 pesos mensuales, mientras que en los rangos superiores el porcentaje se reduce gradualmente hasta llegar a 2 por ciento para salarios de entre 23 mil 500 y 37 mil 900 pesos. Los nuevos montos tendrán efectos retroactivos al 1 de enero de 2026.
Sin embargo, uno de los puntos que modificó el rumbo de la votación ocurrió prácticamente al cierre de la discusión. Cerca de 800 trabajadores contratados por honorarios habían quedado inicialmente fuera del beneficio, situación que llevó a la fracción del Partido Verde a considerar votar en contra.
El regidor Gustavo Jesús Mercado Garay explicó que el respaldo llegó después de que la Comisión de Hacienda formalizó mediante oficio la incorporación de este personal. El edil subrayó que muchos desempeñan labores operativas y de campo pese a no contar con seguridad social, por lo que planteó que para 2027 se explore un esquema que les permita acceder también a esa prestación.
La actualización obliga además a modificar los artículos 32 y 36 del Presupuesto de Egresos municipal y deberá ejecutarse sin comprometer recursos destinados a servicios públicos ni otras obligaciones financieras.
El alcalde Enrique Galindo Ceballos defendió el esquema como parte de una política aplicada durante sus cinco años de administración para cerrar la brecha salarial dentro del municipio. Señaló que al inicio existían empleados con percepciones incluso inferiores al salario mínimo y recordó que los primeros ajustes anuales rondaron entre 7 y 8 por ciento.
Así, más que un aumento uniforme, el Cabildo apostó por una redistribución escalonada, elevar con mayor fuerza los ingresos de la base laboral y limitar el beneficio conforme crece el salario.