Rayón, S.L.P.— La escalada de inseguridad en las carreteras de la Zona Media y la Huasteca Potosina continúa generando alarma entre automovilistas y transportistas, tras el reporte constante de despojos violentos de vehículos cometidos por grupos de civiles armados sobre la autopista de cuota que conecta al municipio de Rayón con Ciudad Valles.
En los últimos días se ha confirmado el robo de al menos tres unidades de modelo reciente sobre esta importante vía. Las víctimas, entre las que se encuentran tanto habitantes del estado como turistas nacionales, han denunciado que los asaltos se cometen con extremo lujo de violencia y mediante el uso de armas de grueso calibre.
De acuerdo con los testimonios reunidos, los delincuentes operan interceptando los vehículos en movimiento o emboscando a los automovilistas en los puntos de descanso, obligándolos a detener la marcha bajo amenazas de muerte para posteriormente despojarlos de sus pertenencias y de los automotores.
Entre los casos más recientes reportados ante las autoridades y difundidos en la región destacan un automovilista proveniente del vecino estado de Querétaro que fue interceptado por hombres armados a tan solo 7 kilómetros de la caseta de cobro de Rayón, donde fue despojado de su vehículo.
También un conductor identificado como Rigoberto "N." fue encañonado y obligado a descender de su camioneta mientras transitaba a velocidad normal sobre la autopista. También un ciudadano de nombre Ignacio "N." sufrió el robo de su unidad mientras se encontraba detenido en la tienda de conveniencia ubicada sobre la misma vía de auto cobro.
Esta serie de atracos se suma a los reportes de la semana previa, cuando se registró la sustracción violenta de al menos otras dos unidades en la misma franja carretera.
La constante presencia de células delictivas en este tramo carretero mantiene en jaque a las familias locales y al sector turístico que viaja hacia los parajes de la Huasteca, por lo que usuarios y cámaras empresariales de la región han hecho un llamado urgente a la Guardia Nacional División Carreteras y a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado para desplegar operativos de vigilancia permanentes y recuperar el control de la vía.