La estrella de la película La Venganza de los Nerds y de la serie televisiva Lizzie McGuire luchó por casi dos décadas con trastorno bipolar
La familia de Robert Carradine demandó a la Universidad de California (UCLA) por homicidio culposo, negligencia y abuso hacia el actor, contribuyendo a su muerte a los 71 años.
La estrella de la película La Venganza de los Nerds y de la serie televisiva Lizzie McGuire luchó por casi dos décadas con trastorno bipolar.
El Departamento Forense del Condado de Los Ángeles determinó que su deceso había ocurrido por ahorcamiento y una lesión cerebral anóxica.
Carradine había ingresado a la unidad psiquiátrica de la UCLA para aliviar su ansiedad, pero no halló, a decir de su familia, un ambiente seguro ni beneficioso.
"En lugar de entrar en un entorno seguro, entró en un centro cerrado que infringía una regla fundamental para un paciente psiquiátrico hospitalizado con pensamientos suicidas activos y antecedentes de intentos de suicidio", dice la demanda, obtenida por The Wrap.
Los familiares de Carradine criticaron que se le permitió al paciente su ingreso a la unidad con un cinturón, objeto que, se sabe, puede ser utilizado para autolesionarse.
"El formulario de pertenencias de la UCLA generó muestra que el centro no le confiscó el cinturón", señala el documento.
Carradine intentó quitarse la vida poco después, tras lo cual pasó poco más de un mes en terapia intensiva y falleció finalmente el 23 de febrero.
"Nada de esto ocurrió porque la UCLA careciera de conocimientos, políticas o medios. Ocurrió porque omitió medidas de seguridad que estaban destinadas para proteger a Robert".
Carradine era hijo de los actores John Carradine y Sonia Sorel, y hermano de los histriones Keith y David Carradine.