La reducción de los homicidios registrada en el País en los últimos dos años aún no puede atribuirse como un éxito de la estrategia contra el crimen organizado desarrollada por la Administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum, planteó México Evalúa.
La organización ciudadana realizó un análisis para establecer si la reducción en los asesinatos de 48 por ciento -entre septiembre de 2024 y junio de 2026- es resultado, como dice el Gobierno, del debilitamiento operativo de los grupos de crimen organizado por las detenciones, desarme, aseguramientos y desmantelamientos llevados a cabo.
"La caída en el registro de los homicidios es real, pero, con la información disponible, no se identifica que las intervenciones del Estado sean su causa. El Gobierno actúa donde ya hay violencia. No se identifica una relación negativa consistente y sostenida por acción", indicó.
En el reporte "Violencia letal en México al primer semestre de 2026", que será dado a conocer hoy, la organización ciudadana analizó, con base en mil 800 comunicados de prensa de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), si existía una relación entre la disminución de homicidios y las acciones llevadas a cabo por las autoridades.
Revisó si las detenciones, los aseguramientos de armas, los vehículos decomisados, la droga incautada, los laboratorios desmantelados y los litros de combustible recuperados se relacionan o no con la incidencia de los asesinatos.
La correlación encontrada para cada uno de los indicadores fue: detenciones 0.59, vehículos 0.52, armas de fuego 0.50, drogas 0.35, combustible 0.27 y laboratorios 0.21, en donde un valor de 1 sería una correlación perfecta.
En el caso de las detenciones, con el valor más alto, indicó México Evalúa, hay una asociación positiva moderada; sin embargo, correlación no significa causalidad ni demuestra eficacia.
Un primer hallazgo, detalló, es que el Gobierno concentra operativos en los estados que registran más violencia, por lo que tienden a incrementarse el número de detenidos y aseguramientos, pero una vez dada la intervención no se pudo determinar que exista una relación de causalidad entre la acción gubernamental y el comportamiento delictivo.
"Este hallazgo cuestiona la idea de que más detenciones y aseguramientos reducen la violencia. Si la mayor cantidad de resultados está en ciertos estados, entonces, ¿por qué se reduce la violencia en aquellas entidades en donde hay menos intervenciones? Por ejemplo, en San Luis Potosí y Zacatecas los homicidios cayeron 55 por ciento y 87 por ciento con un número de detenciones que no llega ni a un tercio de la mediana del País", planteó.
Si los operativos del Gobierno Federal no son la causa de la reducción del número de homicidios, sugirió la organización ciudadana, deberían revisarse otras hipótesis.
Una de ellas sería buscar si la disminución provino de las políticas locales de seguridad, pues hubo estados que desplomaron sus homicidios con muy poca intervención federal, como los casos mencionados de San Luis Potosí y Zacatecas.
Otra línea, agregó, sería verificar si la causa de la caída está en dinámicas del propio crimen organizado. Una más apuntaría a revisar si hubo cambios en la forma en que se registran las cifras.
"El análisis arroja dos hallazgos compatibles: el Gobierno concentra su actividad operativa en las entidades más violentas, y -con la información disponible- no puede demostrarse que mayores resultados operativos produzcan reducciones posteriores del homicidio doloso.
"Esto no prueba que la estrategia sea ineficaz; sin embargo, la carga de la prueba recae en quien afirma la relación causal -o sea, el propio Gobierno-, y esa carga hoy no está cubierta", señaló.