Mitch Winehouse, padre de la fallecida cantante Amy Winehouse, deberá pagar casi un millón de libras a Naomi Parry y Catriona Gourlay, dos amigas de la artista a quienes demandó por vender ropa, accesorios y otros artículos personales mediante subastas realizadas en Estados Unidos.
La jueza Sarah Clarke ordenó que Mitch entregue pagos provisionales por 569.330 libras a Parry y 394.521 libras a Gourlay, una suma total de 963.851 libras. El dinero deberá ser cubierto dentro de las dos semanas posteriores al fallo sobre los gastos del proceso.
Además de esta cantidad, el padre de la intérprete de Back to Black tendrá que pagar los costos legales de ambas mujeres bajo un esquema indemnizatorio, que generalmente permite recuperar una proporción mayor de los gastos cuando el tribunal considera que una de las partes actuó de manera especialmente poco razonable.
El nuevo golpe económico llega después de que el Tribunal Superior de Londres desestimara en abril la demanda presentada por Mitch como representante del patrimonio de su hija.
El proceso se centró en 141 objetos relacionados con Amy Winehouse que fueron vendidos por la casa Julien’s Auctions durante dos subastas realizadas en Los Ángeles, en noviembre de 2021 y mayo de 2023.
Naomi Parry, quien fue estilista y amiga cercana de la cantante, subastó 56 artículos que alcanzaron un precio bruto de 878.000 dólares. Catriona Gourlay vendió otros 85 objetos por un total de 344.000 dólares, según el fallo oficial
Mitch argumentó que los artículos todavía pertenecían al patrimonio de Amy y que las dos mujeres habían obtenido ganancias sin contar con autorización. También sostuvo que las ventas habían sido ocultadas y buscó recuperar el dinero generado por los objetos.
Parry y Gourlay rechazaron las acusaciones y explicaron que las pertenencias habían sido obsequios de Amy o artículos que ya se encontraban legítimamente bajo su propiedad antes de la muerte de la cantante.
Entre los objetos vendidos se encontraban vestidos, accesorios, cartas y prendas relacionadas con diferentes momentos de la carrera de Amy Winehouse. Una de las piezas más llamativas fue el vestido que utilizó durante su última presentación, vendido por más de 240.000 dólares.