San Luis Potosí, SLP.- Las constantes fracturas del acueducto de El Realito tienen un punto crítico plenamente identificado, un tramo de entre 12 y 13 kilómetros donde la tubería enfrenta presiones extraordinarias que el material instalado originalmente no estaría en condiciones de resistir de manera adecuada.
Pascual Martínez, director general de la Comisión Estatal del Agua (CEA), explicó que en esa zona se produce el denominado “golpe de ariete”, fenómeno hidráulico que genera contrapresiones de hasta 30 kilogramos por centímetro cuadrado y que estaría detrás de buena parte de los colapsos que durante años han interrumpido el suministro hacia el suroriente de la capital.
Ante este diagnóstico, la dependencia estatal plantea dejar atrás el esquema de reparaciones temporales y avanzar hacia la sustitución gradual del tramo vulnerable por tubería de polietileno de alta densidad, un material más flexible y con mayor capacidad para soportar las presiones que inevitablemente seguirán presentándose.
“El tema del Realito lo trabajamos desde el año pasado. La parte donde se truena, el acueducto de 58 pulgadas de diámetro, en una longitud de entre 12 y 13 kilómetros, es una parte baja donde se generan contrapresiones en la tubería y por eso se colapsa”, explicó Martínez.
El reto, sin embargo, no es únicamente técnico. La CEA mantiene negociaciones con Aquos, concesionaria responsable del acueducto, para que asuma el costo de la intervención y permita la participación de una empresa potosina encargada de sustituir, mantener y garantizar la funcionalidad de ese segmento.
La posibilidad de rescindir la concesión tampoco aparece como la salida más sencilla. Martínez reconoció que las condiciones del contrato, celebrado durante la administración estatal de Marcelo de los Santos Fraga, podrían implicar una indemnización millonaria, por lo que el Gobierno estatal busca modificar la operación sin romper de manera inmediata el esquema contractual.
“No nos podemos salir de lo que está definido en el aspecto contractual, pero sí buscar que una empresa potosina pueda soportar esa situación, con tubería capaz de soportar esas presiones que se generan”, señaló. La alternativa técnica, puntualizó, sería precisamente utilizar polietileno de alta densidad.
La apuesta cobra relevancia porque El Realito aporta alrededor de 600 litros de agua por segundo a la zona metropolitana y cada nueva fractura vuelve a colocar bajo presión el abastecimiento de miles de usuarios. La propuesta ya es analizada por la concesionaria y la CEA pretende alcanzar durante este mismo año un acuerdo que permita modificar las actuales condiciones.
Martínez advirtió, además, que resolver El Realito será insuficiente mientras persista el deterioro de la red urbana. Estimó que las fugas provocan pérdidas cercanas a mil 500 litros por segundo, prácticamente dos veces y media el caudal que aporta el propio acueducto, por lo que urgió al Interapas a incrementar la inversión para contener el desperdicio.
El problema, sostuvo, trasciende la pérdida de agua, las fugas también erosionan el subsuelo y contribuyen a la aparición de hundimientos, hoyancos y daños en las vialidades. Así, mientras la CEA busca una solución estructural para El Realito, el desafío continúa dentro de la ciudad, donde una red envejecida sigue dejando escapar una parte considerable del agua disponible.