La diputada local de Morena, Jessica Gabriela López Torres, aclaró que no presentará ninguna iniciativa para derogar el matrimonio y que su declaración sobre que su sueño sería erradicar esa institución fue interpretada fuera de contexto, así lo señaló en entrevista con Lupillo González en el programa Libertad de Opinión.
La legisladora respondió a la polémica generada en los últimos días sobre su postura respecto al matrimonio, asegurando que no va a presentar iniciativa para derogarlo; explicó que hablaba de una utopía, no de una propuesta legislativa. "Un sueño para mí es algo que o consigues a base de mucho esfuerzo, o algo a lo que no puedes acceder", dijo.
Torres sustentó su postura en la obra de la antropóloga Marcela Lagarde, "Los cautiverios de las mujeres", donde se analiza la condición de desventaja de las mujeres en el matrimonio; señaló que el debate real no es el matrimonio, sino la desigualdad en la carga de trabajo. "Lo que está mal es la carga y los estigmas de que fuimos creadas con el fin único del matrimonio y de los cuidados. Eso sigue siendo algo cultural en nuestro país y aún más en nuestro Estado".
Por ello, planteó que la discusión debe centrarse en la redistribución de las tareas del hogar y de los cuidados, un tema que va más allá del cuidado de personas con discapacidad e incluye, por ejemplo, a niñas que cuidan a sus hermanos menores. "Creo en las parejas que hacen equipo, en los vínculos sanos, en las diferentes formas de familia. Mi familia está conformada por mis dos hijos y por tu servidora y me siento sumamente orgullosa. Vivimos en un país de libertades y quien decida unir su vida con otra persona, sea del género que sea, lo respeto", sostuvo.
La nueva generación de políticos
Cuestionada sobre la generación de jóvenes que llegó al Congreso del Estado hace tres legislaturas criticando sueldos altos, canonjías y nepotismo, y que terminó convirtiéndose en lo que criticaba, al contratar familiares sin preparación con sueldos de 40 mil pesos, López Torres evitó personalizar. "El poder a veces se nos olvida como legisladores de dónde venimos o a lo que aspiramos. Hay que ser muy congruentes en el ser, en el decir y en el hacer. Pero esto cuesta, y cuesta mucho. Hay decisiones incómodas que algunos creen que serán convenientes para su propia sobrevivencia política, aunque sean inconvenientes para el ciudadano".
Fuero, libertad de expresión y violencia de género
En otro bloque, Lupillo González señaló que Morena defendía la libertad de expresión en la oposición y ahora no la tolera, usando la violencia política de género para protegerse de críticas como funcionarias; López Torres defendió que la violencia política en razón de género sí existe y que México es de los países más avanzados en regularla, pero coincidió en que la función pública debe ser criticable. "Estoy de acuerdo en que se nos critique y se nos juzgue por nuestra labor. El ciudadano tiene todo el derecho de cuestionar mis votaciones, mis omisiones, por qué fui a favor o en contra de una ley".
Finalmente denunció que ella ha sido víctima de ataques que no son a su trabajo, sino personales, a su forma de vestir y a su complexión delgada, y a cuestionamientos de que sus decisiones no gustaban.