Esta reunión fue la primera cara a cara desde la ofensiva conjunta lanzada contra Irán en febrero
El Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el Presidente estadounidense, Donald Trump, tuvieron ayer la oportunidad de suavizar las tensiones en su relación, en lo que fue el séptimo viaje de Netanyahu a Estados Unidos durante el segundo mandato de Trump.
El encuentro, que se prolongó durante casi hora y media, fue descrito por ambos Gobiernos como positivo. El Premier israelí aseguró que sostuvo una conversación "excelente", mientras que Trump la calificó de "muy buena", aunque ambos evitaron revelar detalles.
La cita se produjo después de que el Mandatario estadounidense exhibiera públicamente su molestia con Netanyahu por versiones de que pretendía discutir información de inteligencia sobre las actividades iraníes en Pickaxe Mountain, un posible sitio nuclear que Trump ha amenazado con atacar.
"¿Por qué tienes que anunciarlo al mundo?", reclamó el republicano antes del encuentro, al insinuar que su aliado buscaba mantener a Washington involucrado en el conflicto.
Ambos líderes también enfrentan presiones políticas internas. Netanyahu busca la reelección en medio del desgaste provocado por la guerra, mientras Trump intenta cerrar un conflicto que ha elevado los costos económicos y afecta su popularidad rumbo a las elecciones legislativas de mitad de término en noviembre.
Esta reunión fue la primera cara a cara desde la ofensiva conjunta lanzada contra Irán en febrero.