Entender la fecha de corte y la fecha límite de pago permite aprovechar el financiamiento de la tarjeta de crédito sin pagar intereses por las compras. Sin embargo, no basta con cubrir el pago mínimo
Una tarjeta de crédito puede convertirse en una herramienta útil o en una deuda difícil de controlar. La diferencia no siempre está en cuánto se compra, sino en conocer dos datos que aparecen cada mes en el estado de cuenta: la fecha de corte y la fecha límite de pago.
Leídas correctamente, estas fechas permiten organizar las compras, disponer de varias semanas para reunir el dinero y evitar los intereses ordinarios. La condición es liquidar el monto indicado por el banco como “pago para no generar intereses” dentro del plazo establecido.
La fecha de corte es el día en el que el banco cierra el registro de las operaciones realizadas durante un periodo. En ese momento suma las compras, pagos, mensualidades, comisiones y demás movimientos para elaborar el estado de cuenta.
Esto significa que una compra realizada antes del corte aparecerá en el estado de cuenta más próximo. En cambio, una operación hecha después de esa fecha pasará al siguiente periodo de facturación.
Por esa razón, quienes conocen su calendario suelen realizar las compras más importantes uno o dos días después del corte. Así pueden obtener un periodo más amplio para pagar, que en algunos casos se acerca a 50 días, siempre que liquiden correctamente el saldo antes de la fecha límite.
Es el último día disponible para cubrir la cantidad solicitada por el banco. Normalmente se encuentra alrededor de 20 días después del corte, aunque el plazo exacto depende de cada institución y del contrato de la tarjeta.
El Banco de México establece que los estados de cuenta deben mostrar tanto la fecha de corte como la fecha límite de pago, además del pago mínimo, los intereses generados, las comisiones y los movimientos del periodo.
Para evitar intereses, no debe pagarse cualquier cantidad: se necesita cubrir el importe que aparece como “pago para no generar intereses”, preferentemente antes del último día.
Supongamos que una tarjeta tiene:
Fecha de corte: día 10 de cada mes.
Fecha límite de pago: día 30.
Una compra realizada el día 9 entrará en el corte del día siguiente y deberá pagarse, por lo general, antes del día 30 de ese mismo mes.
Pero una compra realizada el día 11 aparecerá hasta el corte del mes siguiente. En consecuencia, el tarjetahabiente tendrá todo ese periodo más los días disponibles antes de la siguiente fecha límite.
La clave no consiste en comprar más por tener más tiempo, sino en utilizar ese margen únicamente cuando se tenga la certeza de contar con el dinero para liquidar el estado de cuenta.
Uno de los errores más comunes es pensar que realizar el pago mínimo significa estar al corriente sin consecuencias. En realidad, esa cantidad sirve para evitar que la cuenta caiga inmediatamente en incumplimiento, pero el saldo restante continuará generando intereses.
Incluso cuando se paga una cantidad mayor al mínimo, si no se cubre por completo el pago para no generar intereses, el banco puede cobrar intereses conforme a las condiciones del contrato.
También deben considerarse las compras a meses sin intereses. Sus mensualidades forman parte del monto que debe cubrirse cada periodo; dejar de pagarlas puede provocar cargos o la pérdida del beneficio, dependiendo de las condiciones de la promoción.
Aunque algunas transferencias se acreditan el mismo día, otros métodos de pago pueden tardar hasta el siguiente día hábil. Por ello, lo más prudente es pagar con anticipación y revisar en la aplicación bancaria que el movimiento haya quedado registrado.
Además, pagar el total de las compras no necesariamente elimina otros costos de la tarjeta, como anualidades, comisiones, disposiciones de efectivo o cargos previamente generados.
Conocer la fecha de corte ayuda a decidir cuándo comprar; identificar la fecha límite permite saber cuándo pagar. La fórmula para evitar intereses es sencilla: comprar con planificación, revisar el estado de cuenta y liquidar íntegramente el pago para no generar intereses antes del vencimiento.