nacionales

Abandono de perros aumentó un 20% anual tras la pandemia

México, Brasil y Argentina registraron un aumento del 20 % anual en el abandono de perros desde la pandemia de la covid-19, lo que representa un problema de salud pública en estos países, según indicaron desde el Refugio Omeyocan en Ciudad de México.
 
De acuerdo con la organización, México encabeza este listado y enfrenta una de las mayores crisis de abandono animal en el mundo con una cifra cercana a los 18 millones de canes abandonados.
 
Dhamar Bonilla, directora del Refugio Omeyocan, indicó que según estimaciones del Congreso de la Ciudad de México, alrededor de 500.000 perros y gatos son abandonados cada año, lo que representa un desafío para la salud pública y el bienestar animal.
 
Bonilla hizo énfasis en la diferencia que hay entre los perros abandonados y los callejeros. “Un perro abandonado sufrió el rechazo directo de una familia o dueño, mientras que el término perro sin hogar o callejero es más amplio e incluye a los nacidos en la calle que nunca conocieron una casa”, explicó.
 
En ese contexto, México ocupa el primer lugar de América Latina en número de perros callejeros. Según la Asociación de Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeñas Especies de México, de los 28 millones de perros existentes en el país, el 70 % vive en la calle.
 
Informes de laboratorios como Boehringer Ingelheim señalan que Brasil y Argentina concentran las poblaciones de mascotas más grandes de Suramérica.
 
Los estudios indican que, mientras Brasil posee la segunda población canina sin hogar de la región, Argentina registra altas tasas de tenencia de animales de compañía por hogar con cerca de 16 millones de perros, lo que extrapola un volumen alto de abandono en números absolutos debido al tamaño de sus poblaciones humanas.
 
Factores como la reproducción sin control, el incremento en el costo de vida y la falta de esterilización han contribuido a esta problemática.
 
Un desafío para los refugios
México, Argentina y Brasil concentran alrededor de 50 millones de perros en situación de calle, lo que convierte a la región en una de las más afectadas del mundo por este fenómeno.
 
Ante este panorama, refugios como Omeyocan, ubicado en San Miguel Ajusco, al sur de la capital mexicana, realizan una labor permanente de rescate, rehabilitación y búsqueda de hogar para perros y gatos víctimas del abandono y el maltrato.
 
En la actualidad, Omeyocan alberga cerca de 500 perros y 20 gatos, además de dos borregos y dos gallinas.
 
Sin embargo, indican que su capacidad se ha mantenido prácticamente sin cambios desde hace una década debido al constante ingreso de nuevos animales y que las donaciones se han reducido en un 60 % tras la pandemia.
 
Omeyocan comenzó como una iniciativa ciudadana a finales de los noventa y en 2010 se constituyó como una asociación civil que también impulsa campañas educativas para fomentar la tenencia responsable y combatir prácticas derivadas de la humanización de los animales de compañía.
 
Recomendaciones
La directora de Omeyocan explicó que acciones como el uso de carriolas (coches para mascotas) o ropa para perros deben responder únicamente a necesidades médicas, de edad o bienestar, y no a criterios estéticos.
 
"Hay animales con problemas de movilidad o de edad avanzada que requieren apoyo para salir al exterior. Sin embargo, es importante recordar que los perros necesitan actividad física, explorar su entorno y estimular sus sentidos, y que no todos requieren el mismo trato, pues este depende de su condición y su raza", aclaró Bonilla.
 
Otro factor de riesgo es el suministro de medicamentos de uso humano a perros y gatos, lo que puede provocar intoxicaciones o, incluso, la muerte.
 
Sumado a esto, tendencias como la alimentación vegana en animales de compañía también pueden afectar su salud, pues por su naturaleza requieren de proteína para su alimentación.
 
Por su parte, autoridades de distintas entidades mexicanas han comenzado a endurecer las sanciones contra el maltrato y el abandono animal. Por ejemplo, en el Estado de México existen reformas que contemplan castigos severos para quienes abandonen sus mascotas.
 
Especialistas y organizaciones coinciden en que afrontar esta problemática requiere de una combinación entre políticas públicas, campañas de esterilización, adopciones responsables y educación ciudadana.
OTRAS NOTAS