El 21 de agosto de 2015, Frida Denisse Gómez Puga estaba sentada frente a consejeros electorales del entonces nuevo INE. El exconsejero Benito Nacif la felicitó por sus resultados en el examen de conocimientos y le cuestionó: ‘Entre 2008 y 2011, ¿cuál fue tu actividad profesional?’.
Tras 11 años de su primera visita a las oficinas de Viaducto Tlalpan, la hoy consejera del INE recuerda con EL UNIVERSAL su respuesta, disponible en los archivos documentales del instituto: ‘Me dediqué a ser ama de casa, me casé y mi hija nació con un problema de salud, me dediqué a atenderla’.
Frida Gómez asegura que los señalamientos de cercanía con el partido en el poder, por el que estuvo marcada su designación, en abril, no hacen más que aumentar la exigencia de autonomía y la responsabilidad a quienes hoy ocupan una silla en el Consejo General del INE.
¿Cómo fue su recibimiento en el instituto?
—Pues es una alta responsabilidad, pero fuimos recibidos con mucha calidez por parte de la presidenta, de mis compañeros consejeros. Ha existido apertura por parte de todos para poder colaborar en las tareas a las que nosotros recientemente nos integramos.
¿Cómo ve hoy al INE? ¿Sigue garantizando la democracia en México?
—Hoy vemos un INE integrado en comisiones que antes el IFE no tenía: transparencia, género y, próximamente, la Comisión de Verificación de Integridad. Yo creo que, mientras una institución como el INE siga creciendo y se siga fortaleciendo, podremos seguir hablando de democracia, existiendo los factores que sean. Creo que nuestro país está en un momento crucial, donde las instituciones del Estado mexicano tenemos una responsabilidad todavía mayor a cuando existía un régimen político más homogéneo.
¿La Comisión de Verificación no le será contraproducente al INE?
—Yo creo que es un primer avance a la solución y considero que el INE es una institución con muchísimas fortalezas. La propuesta legal especifica que el INE únicamente va a ser un órgano de acompañamiento, que tenga que hacer una recepción de documentos y la entrega de un filtro, pero este filtro lo van a hacer en las instituciones de seguridad.
¿Es un reto haber llegado con señalamientos de cercanía al gobierno?
—Sí, evidentemente. Haber sido designados a través de una metodología distinta a la que había sucedido durante muchos años, pues cambia la percepción social. Pero es bueno, porque eso eleva el nivel de exigencia que nosotros mismos nos ponemos.
Ya estamos aquí sentados, ahora hay que demostrar que verdaderamente tenemos la capacidad técnica y la honorabilidad por la cual fuimos designados. Entonces, sí, es un reto personal, pero no el único que he enfrentado.