CUIDAR A SAN LUIS es dar resultados, es la frase que publicó en Facebook la diputada Sara Rocha Medina. Además del mensaje: “mi compromiso es y seguirá siendo proteger lo que más nos importa: nuestras familias y nuestro futuro. ¡Dando Resultados es como demostramos el cariño por nuestra tierra!”. Díscolos maloras que no faltan, comentaron de inmediato que si con sus resultados cuida a San Luis y le da cariño, a ver si San Luis no termina renunciándole, como muchos lo han hecho por sus resultados como presidenta del PRI.
EL SECRETARIO de Cultura del gobierno del estado, Juan Carlos Torres Cedillo, fue a entregar una solicitud al ayuntamiento, en modo protagónico y en tono de reclamo, para que le liberen las plazas públicas y el pueblo pueda disfrutar la cultura en ellas. Lo que el secretario fue a buscar es que lo dejen usarlas para las actividades que se le ocurran dentro de sus programas culturales, cosa que está permitida siempre y cuando no haya autorizaciones a solicitudes previas de otras instituciones, grupos o personas para ocuparlas. Todos los museos de la ciudad, y del estado, están a su cargo, además de otros espacios. Las áreas culturales de los ayuntamientos y del gobierno del estado siempre se han coordinado y colaboran entre sí, sin necesidad de pelear plazas. Su argumento de que se requiere recuperar las plazas, para volver a sus orígenes el Festival Internacional de Danza Contemporánea Lila López, no tiene sentido. En sus 45 años de existencia ese festival ha tenido como magno escenario el teatro de La Paz, no las plazas. Lo creó, desde el Instituto Potosino de Bellas Artes, en 1981 la maestra Lila López, como Festival Nacional de Danza Contemporánea, después pasó a ser internacional y a partir del 2001 lleva su nombre. El recién nombrado secretario de cultura, aunque tiene muchos lugares que atender y muchos espacios para sus espectáculos artísticos quiere pelear las plazas públicas. El gobierno del estado tiene programas culturales que buen prestigio le dan y no necesita que sus funcionarios se metan en dimes y diretes por cosas menores. A Juan Carlos Torres Cedillo lo acaban de nombrar y ya anda tratando de convertirse en candil de las plazas, abrá que esperar que no deje en la oscuridad los museos y casas de cultura.
SI EL 24 DE JUNIO, el mero día de San Juan, la gente espera agua a raudales porque empieza la temporada de lluvias. Ahora podemos decir que un mes después, el 24 de julio, es el mero día de andar en el agua, porque es el Día Nacional del Tequila. Una tradición que surgió el 24 de julio de 2006, cuando la UNESCO declaró al paisaje agavero y las instalaciones tequileras de Jalisco como patrimonio mundial. Poco despues, en algunos restaurantes y bares frecuentados por bebedores de ese destilado, en Estados Unidos, empezaron a celebrar el Día del Tequila. Ya encarrerados en ese contexto, para no quedarnos atrás, el Senado de México, por decreto, estableció el 24 de julio como Día Nacional del Tequila. Una idea buena, aunque algunos dicen que incompleta porque nomas consideraron un día, debieron dedicar el otro, dicen, para el día de la cruda.
LA MOVILIDAD interpartidista es un nuevo vocablo para calificar a los chapulines, otrora llamados chaqueteros. Los que en política se cambian de bando con facilidad, de acuerdo a su conveniencia, sin importarles que tengan que defender lo que antes atacaban, sostener lo que antes negaban y hacer lo que desde la otra trinchera consideraban inaceptable, inmoral e ilegal. Todos los día hay noticias de personas que se cambian de partido o dejan de apoyar a un personaje y se van apoyar al contrario. La congruencia es lo de menos, el interés es lo que cuenta. Gerardo Sánchez Zumaya, dicen que recibió el respaldo de varios morenistas e incluso de una priista, lo que aseguran, afianza su proyecto pues los recién llegados le aportarán su capital político y liderazgo, lo que le acarreará más simpatizantes. Otros dicen que son personajes que no representan gran cosa y andan buscando donde colarse, porque en donde han estado no daban una. NOSOTROS DECIMOS:
Cree que aumentó el capital
Pero son expectativas nulas,
Pues aunque cambien de corral
¡Siguen siendo las mismas mulas!