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SanArte4: Estancamiento

¿Por qué no avanzo? Por más que trabajo, hago todo el esfuerzo que puedo, me entrego diligentemente a los buenos hábitos y desde el rigor y la estamina no cedo ante la pereza o las distracciones, no logro ver resultados tangibles.
 
Esta, es una de las frases que no sin dolor son expresadas en el consultorio en repetidas ocasiones. Personas que se sienten bloqueadas, que en vez de avanzar parece como si se hundieran o algo o alguien les tirara hacia abajo en su camino de expansión. Y si, no digo que no pueda haber bloqueos energéticos, ancestrales, mentales, memorias inconscientes y lealtades ciegas familiares que sean la causa de estancamientos financieros, relacionales, laborales o de cualquier índole en la vida, sin embargo, en ocasiones no se trata de eso, al contrario, es un crecimiento que no se ve, porque no son las ramas del árbol visibles que se expanden hacia el cielo, sino que son raíces fuertes, aromáticas y profundas que  fortalecen al ser entero en crecimiento.
 
No cuento mis avances por logros, sino que, por realizaciones internas, por victorias de discernimiento, de sabiduría, de experiencias y trasformaciones del Ser.  Y eso no quiere decir que no busquemos o amemos llenar de vida y belleza nuestro mundo visible, por supuesto que sí, es decir, podemos alcanzar el éxito, el reconocimiento y el prestigio, pero si lo hacemos con raíces fuertes, será desde un lugar más gozoso, no desde el esfuerzo inminente y constante, no desde la pelea, la competencia e incluso la presunción, sino que como el resultado de haber indagado en nuestro discurso y nadado en las aguas del autoconocimiento. Entonces, posiblemente no estés estancado(a), tal vez, estás avanzando a pasos agigantados y a un nivel cuántico, antes de ver los frutos de tu proceso y tu trabajo interior.
 
Tal vez te estás midiendo con una vara de injusticia, en una comparación cruel y desatinada. Es posible que tu destino tenga otros matices, que tus preferencias sean muy auténticas y que tu estilo de vida difiera muchísimo del de otros.
 
Si ya te conoces a ti mismo(a) y tus decisiones van por senderos desconocidos para el resto, si tú ya perdonaste, ya liberaste, ya acomodaste tu información inconsciente y te vas dando cuenta de que en realidad no quieres tener, hacer o vivir como la mayoría; ¿No será ese un triunfo del espíritu?
 
Y no por ir en contra, sino que, por serte fiel a ti, a tu destino, a tus circunstancias a tu propia realización. La autenticidad, la individuación y el criterio propio no se construyen en un día, sino que durante muchos procesos que no son fáciles de ninguna manera, conllevan renuncias y dolor y tú lo estás haciendo cada día de tu vida. ¿Y si no estás atorado(a) y simplemente tu ritmo es el del Alma y no el del ego alienado? ¿Cuáles son las metas que te harían pensar y sentir que estás avanzando? ¿Cómo se vería tu vida si estuvieras realizado y no bloqueado(a)?
 
Es posible que las respuestas te lleven a darte cuenta de que en realidad desde antes de hacerlo conciente ya habías tomado decisiones distintas a lo que se te pedía que hicieras o a lo que versiones pasadas de ti te exigían.
 
Vamos transformándonos y aunque podemos y sería lo más sano, serle fiel a nuestra esencia, también es verdad que con el paso del tiempo cuando se vive con conciencia nos damos cuenta de situaciones que discurren en el mundo, como las máscaras y las dinámicas ocultas, que antes no veíamos y podemos percatarnos, por ejemplo, de que es mucho más importante tener paz y salud que vivir en guerra de egos, como un ejemplo solamente.
 
Así con muchísimas otras situaciones. La madurez conlleva raíces fuertes y profundas, insights, trabajo interior y meditativo. Y sobre todo una relación íntima y respetuosa con uno(a) mismo(a), así que probablemente no sea estancamiento querido(a) amigo(a), es posible que un día te des cuenta, de que laboraste tanto en nutrir tu crecimiento interno que en una de estas primaveras, veas tus ramas alzarse al sol con facilidad y oraganicidad, sin tanto preámbulo ni esfuerzo, simplemente como el resultado de tus años de entrega al “conócete a ti mismo(a)” Te felicito, por todo ese valor para permitirte crecer e iluminarte cuando te atreves a cerrar tus ojos y mirarte en las profundidades.
 
Deseo para ti que esa primavera que esté llena de frutos en el mundo tangible, sea el resultado gozoso y conciente de tu plenitud, tenga la edad que tengas.
 
Gracias por caminar juntos.
 
Tu terapeuta
 
Claudia Guadalupe Martínez Jasso.
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