Jesús Plácido Galindo, dirigente del Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), afronta acusaciones por presuntos vínculos con el grupo delictivo "Los Tlacos" y por incurrir en actos de violencia en la región Montaña de Guerrero.
De acuerdo con fuentes locales y señalamientos públicos de pobladores, el líder social es calificado como un generador de violencia que ha sometido y abusado de pueblos indígenas, al intervenir en comunidades cuyas costumbres, organización interna y lengua materna desconoce.
Hijo de Cirino Plácido Valerio y sobrino de Bruno Plácido Valerio -históricos impulsores de las policías comunitarias en la entidad-, Jesús Plácido nació en Ecatepec, Estado de México.
Habitantes y agrupaciones comunitarias lo señalan por promover la incursión de civiles armados en municipios como Tecoanapa, Juan R. Escudero y Chilapa de Álvarez, además de relacionarlo con el homicidio de cinco personas en San Jerónimo Palantla en 2015.
A estos se suman señalamientos por parte de presuntos integrantes de "Los Tlacos" en redes sociales, donde lo identifican como coordinador del grupo criminal, así como acusaciones de autoridades comunitarias que ubican a la localidad de Tula como su centro de operaciones para la movilización de armamento.
Tras los hechos de violencia registrados en mayo de 2026 en el corredor Tula-Alcozacán, se indicó que el propio Jesús Plácido confirmó que una camioneta blindada localizada calcinada en Tula había pertenecido a Zenén Nava, identificado como líder de "Los Rojos", aunque aseguró que el vehículo fue asegurado por el CIPOG-EZ tras expulsarlo de esa zona.
Actualmente, Plácido Galindo se encuentra recluido en el penal federal del Altiplano, en el Estado de México, tras ser detenido el pasado 17 de julio en un operativo conjunto del Ejército, la Guardia Nacional y la Policía Estatal en la carretera San Marcos-Acapulco.
La Fiscalía General del Estado (FGE) le imputa el delito de homicidio calificado en agravio de José Pablo Xanteco Bartolo, comisario de Xicotlán asesinado en octubre de 2021, además de vincularlo formalmente con "Los Tlacos", "Los Rojos" y el Cártel de la Sierra.
Su aprehensión desencadenó protestas de integrantes del Consejo Nacional Indígena (CNI) en Ciudad Judicial de Chilpancingo y la retención de dos funcionarios del Gobierno estatal en la comunidad de Buena Vista, municipio de San Luis Acatlán, donde pobladores han exigido su liberación inmediata al acusar que se trata de una fabricación de delitos por parte del Ejecutivo estatal.