San Luis Potosí, SLP.- El debate sobre la seguridad vial en San Luis Potosí tomó un nuevo rumbo después de que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Juan Antonio Villa, anunciara que el nuevo Reglamento de Tránsito prohibirá la circulación de scooters y monopatines eléctricos en vialidades de alta velocidad, como la Glorieta Juárez. Sin embargo, para el colectivo Pedaleando SLP, la medida parte de un diagnóstico equivocado y evade el problema de fondo, la falta de infraestructura segura y el incumplimiento de proyectos ya aprobados por el propio Ayuntamiento.
La organización consideró que responsabilizar a los usuarios de movilidad ligera tras el accidente registrado el pasado 17 de julio significa ignorar que las calles deben estar diseñadas para proteger la vida de todas las personas, especialmente de quienes se desplazan en condiciones de mayor vulnerabilidad. A su juicio, restringir bicicletas y scooters en lugar de intervenir los espacios públicos y reducir la velocidad del tránsito motorizado equivale a perpetuar un modelo de movilidad que privilegia a los automóviles.
Desde su postura, la seguridad vial no debe construirse a partir de prohibiciones, sino mediante infraestructura que reduzca riesgos y permita que un error humano no termine en una tragedia. El colectivo sostuvo que “el error humano es inevitable; el diseño de la calle tiene que tolerarlo y proteger a quienes se desplazan, en lugar de castigar a los usuarios más vulnerados con ocurrencias punitivas”.
Pedaleando SLP recordó que el Ayuntamiento ya cuenta con una ruta de acción aprobada mediante el proyecto Cruces Seguros, el cual establece criterios técnicos y obligaciones para intervenir los puntos con mayor riesgo. No obstante, señalaron que, antes de plantear nuevas restricciones, la administración municipal debería demostrar los avances reales en la ejecución de ese programa.
Como parte de esa exigencia, informaron que presentaron oficios ante diversas dependencias municipales para solicitar evidencia sobre las acciones emprendidas. Entre ellas, pidieron a Obras Públicas y Policía Vial los proyectos de intervención sustentados en la NOM-004-SEDATU-2023; a la Tesorería Municipal, información sobre los recursos destinados a obras de seguridad vial; a Comunicación Social y la SSPC, los resultados de las campañas de concientización sobre la jerarquía de la movilidad; y a la Comisión Permanente de Movilidad, que ejerza su función de vigilancia sobre el cumplimiento de estos compromisos.
Mientras la autoridad apuesta por limitar la circulación de scooters y monopatines en determinados puntos de la ciudad, el colectivo sostiene que la discusión no debería centrarse en retirar de las calles a los usuarios más vulnerables, sino en transformar una infraestructura que, afirman, sigue favoreciendo la velocidad de los vehículos antes que la seguridad de las personas. Para Pedaleando SLP, el verdadero reto no es prohibir, sino cumplir con las políticas de movilidad segura que el propio gobierno capitalino aprobó y que, aseguran, continúan pendientes de materializarse.