Las marcas de origen chino alcanzaron una participación de 17 por ciento durante el primer semestre de 2026, pese al aumento de aranceles aplicado por el Gobierno mexicano.
Los automóviles chinos continúan ganando terreno en México. Durante los primeros seis meses de 2026, aproximadamente uno de cada seis vehículos nuevos vendidos en el país correspondió a una marca de origen chino.
De enero a junio se comercializaron 137 mil 525 unidades de estas compañías, casi 30 por ciento más que las 107 mil 712 registradas durante el mismo periodo de 2025, de acuerdo con un reporte de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).
Con estos resultados, las marcas chinas concentraron 17 por ciento del mercado nacional de vehículos nuevos, frente al 14 por ciento alcanzado un año antes. Su crecimiento ha sido acelerado: en 2020 representaban menos del uno por ciento de las ventas y para 2022 ya habían llegado al siete por ciento.
BYD se mantiene como la compañía china con mayor presencia en el mercado mexicano. Durante el primer semestre vendió 33 mil 969 vehículos, una cifra ligeramente menor a las 34 mil 606 unidades colocadas en el mismo periodo del año anterior.
Geely fue la empresa que registró el mayor crecimiento, seguida por MG Motor, Changan y Chirey, marcas que han ampliado rápidamente sus catálogos, redes de distribuidores y opciones de vehículos eléctricos, híbridos y de combustión.
El avance de estas empresas se relaciona con una estrategia basada en precios competitivos, equipamiento tecnológico y una oferta cada vez más amplia. La presión generada por esta competencia también ha obligado a las armadoras tradicionales a contener aumentos y ofrecer mejores condiciones a los consumidores.
El crecimiento ocurrió pese a que México elevó a 50 por ciento el arancel para los automóviles importados desde China y otros países asiáticos con los que no mantiene tratados de libre comercio. La medida entró en vigor el 1 de enero de 2026 con el objetivo de proteger la industria y el empleo nacionales.
Sin embargo, las autoridades federales consideran que las cifras de ventas no muestran todavía el efecto completo de la nueva tarifa, debido a que varias compañías acumularon inventarios antes de su entrada en vigor.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, las importaciones de vehículos de marcas chinas disminuyeron 43 por ciento durante los primeros cinco meses del año, aunque muchas de las unidades que ya se encontraban almacenadas en México continuaron comercializándose.
La AMDA prevé que las firmas chinas seguirán aumentando su participación, aunque a un ritmo más moderado. Una de las claves será determinar si las compañías absorben el costo de los nuevos aranceles, reducen sus márgenes de ganancia o trasladan una parte del incremento al precio final de los vehículos.