San Luis Potosí, SLP.- Las recientes lluvias han puesto en evidencia el desgaste que enfrenta el Centro Histórico de San Luis Potosí. Las precipitaciones no solo han complicado la movilidad, sino que también han acelerado el deterioro de las calles de adoquín, obligando a las autoridades a intervenir prácticamente todos los días para reparar los daños que deja el temporal.
El director de la Unidad de Gestión del Centro Histórico, Jesús Becerra, informó que actualmente se atienden entre dos y tres reportes diarios relacionados con baches y afectaciones en el adoquín, un tipo de superficie que requiere un procedimiento distinto al de las vialidades convencionales y que demanda mayor tiempo para su rehabilitación.
“El tema de las lluvias siempre es un tema que nos complica las vialidades; la mayor parte de lo que tenemos que atender son piezas de adoquín y el tratamiento es distinto”, explicó el funcionario.
Las afectaciones reflejan la vulnerabilidad de una de las zonas con mayor valor histórico de la capital, donde cada temporada de lluvias representa un reto adicional para conservar en buen estado las calles y garantizar el tránsito de peatones y automovilistas.
A la par del deterioro ocasionado por el clima, la autoridad mantiene otra batalla permanente, la eliminación de pintas y grafiti en inmuebles y espacios públicos. Becerra indicó que, en lo que va del año, ya fueron retiradas 250 intervenciones consideradas como arte urbano no autorizado.
“El dato más oficial es en el tema del arte urbano no autorizado, por darle un nombre, es el tema del grafiti; 250 elementos fueron retirados ya”, puntualizó.
De esta manera, el Centro Histórico enfrenta un doble desafío, por un lado, las lluvias que aceleran el desgaste de su infraestructura y, por otro, los actos de vandalismo que continúan afectando la imagen de uno de los principales atractivos patrimoniales de la ciudad.