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Pasajeros dormidos en robotaxis saturan llamadas al 911 en Estados Unidos

En Austin se registraron 99 reportes relacionados con usuarios que no respondían dentro de vehículos autónomos; solo alrededor del 3 por ciento necesitó ser trasladado a un hospital.

Los robotaxis fueron diseñados para circular sin una persona al volante, pero la ausencia de un conductor está generando un problema inesperado en varias ciudades de Estados Unidos: pasajeros que se quedan profundamente dormidos y terminan provocando la movilización de policías, bomberos y paramédicos.

La situación se ha vuelto tan frecuente en Austin, Texas, que los servicios de emergencia bautizaron estos incidentes como “sleepers”, término utilizado para identificar a los usuarios que permanecen inmóviles o no responden después de que concluyó su viaje. Durante los primeros nueve meses de operación de Waymo en la ciudad se contabilizaron 99 llamadas relacionadas con estos casos.

El procedimiento comienza cuando los operadores remotos detectan que un pasajero no abandona el vehículo. Mediante las cámaras interiores y las bocinas del automóvil intentan comunicarse con él y despertarlo; sin embargo, si la persona no reacciona, resulta imposible determinar a distancia si simplemente duerme, se encuentra bajo los efectos del alcohol o enfrenta una emergencia médica.

Ante la incertidumbre, el protocolo obliga a contactar al 911. Los despachadores deben considerar cada reporte como una posible urgencia grave, incluso un paro cardiaco, por lo que pueden enviar ambulancias, bomberos y otros equipos de respuesta.

La mayoría solo estaba dormida

De acuerdo con el comandante Roger Patterson, del servicio médico de emergencias de Austin y el condado de Travis, únicamente cerca del 3 por ciento de las llamadas terminó con el pasajero trasladado a un hospital. En la mayoría de los casos, los equipos encontraron personas dormidas que no requerían atención médica.

El problema es que cada movilización consume personal, vehículos y tiempo que podrían necesitarse para atender accidentes, incendios o emergencias reales. Autoridades de Austin han advertido que estos reportes demandan una cantidad considerable de recursos, aunque estadísticamente pocas veces terminan en hospitalización.

San Francisco también enfrenta este fenómeno. Funcionarios de Austin señalaron durante una reunión pública que esa ciudad habría registrado aproximadamente 250 incidentes similares durante 2025, aunque las compañías de robotaxis y las autoridades locales no publican estadísticas periódicas sobre pasajeros dormidos o emergencias ocurridas dentro de estas unidades.

El costo oculto de retirar al conductor

En un taxi tradicional, el conductor puede verificar inmediatamente si el pasajero está respirando, hablarle, tocarle el hombro o solicitar ayuda únicamente cuando existe una verdadera emergencia. En un automóvil completamente autónomo, esas tareas recaen en trabajadores remotos que dependen de cámaras, micrófonos y bocinas.

Waymo asegura que cuenta con personal especializado en Estados Unidos para coordinar incidentes con los servicios de emergencia. Los pasajeros también pueden comunicarse directamente con el 911 o solicitar ayuda desde la pantalla instalada dentro del vehículo. Zoox, propiedad de Amazon, ofrece botones de emergencia en sus unidades y en su aplicación para enlazar a los usuarios con operadores de soporte.

No obstante, especialistas en vehículos autónomos advierten que las ciudades podrían estar absorbiendo parte de los costos operativos de estas empresas. Cada vez que una ambulancia o un camión de bomberos se moviliza para despertar a un usuario, el gasto corre inicialmente por cuenta de los servicios públicos, no necesariamente de la compañía que opera el robotaxi.

La discusión muestra que retirar al conductor no elimina todas sus funciones. Alguien todavía debe atender al pasajero enfermo, despertar a quien se queda dormido, limpiar el automóvil o intervenir cuando el vehículo queda detenido durante una emergencia. La diferencia es que parte de ese trabajo comienza a repartirse entre operadores remotos, empleados de limpieza y cuerpos de auxilio financiados con recursos públicos.

La preocupación aumenta mientras los robotaxis se expanden. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras también alertó recientemente sobre vehículos autónomos que han entrado en escenas de emergencia, ignorado conos o señales y bloqueado el paso de ambulancias y bomberos, por lo que pidió a las empresas explicar cómo resolverán estas deficiencias.

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