La Revista del Consumidor advierte que una mala planeación puede convertir los días de descanso en meses de pagos, intereses y presión financiera.
Salir de vacaciones puede ser una oportunidad para descansar y convivir en familia, pero también representa uno de los gastos más importantes del año. Durante el verano de 2025, las familias mexicanas destinaron hasta 17 mil pesos a sus viajes, de acuerdo con datos de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes.
Ante este panorama, la edición de julio de 2026 de la Revista del Consumidor, en colaboración con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), recomienda preparar un plan financiero antes de reservar hospedaje, comprar boletos o hacer las maletas.
El primer paso consiste en establecer cuánto dinero puede gastarse sin comprometer el pago de servicios, alimentos, deudas y otras obligaciones familiares.
El cálculo debe contemplar transporte, alojamiento, comidas, actividades recreativas y un fondo para emergencias. También se recomienda fijar una cantidad máxima de gasto por día y llevar un registro de cada compra para detectar a tiempo cualquier exceso.
Comparar precios entre hoteles, plataformas de reservación, aerolíneas y medios de transporte puede ayudar a encontrar mejores opciones. Sin embargo, la publicación advierte que las promociones demasiado atractivas o difundidas en páginas no oficiales podrían tratarse de fraudes.
Contar con un seguro de viaje puede ser útil ante una emergencia médica, cancelaciones o pérdida de equipaje. Antes de contratarlo, conviene revisar los beneficios de las tarjetas de crédito, pues algunas ya incluyen este tipo de protección al utilizarlas para pagar el viaje.
Es importante verificar las condiciones, exclusiones, montos de cobertura y números de atención para no descubrir las limitaciones hasta que ocurra un problema.
Las tarjetas pueden facilitar reservaciones y pagos durante las vacaciones, siempre que se utilicen con responsabilidad. Antes de salir, la Condusef recomienda verificar el crédito disponible, activar las notificaciones de movimientos e informar al banco sobre el viaje cuando sea necesario.
Quienes planeen salir del país deben revisar las comisiones por retirar dinero, el tipo de cambio aplicado y los cargos por conversión de moneda. Estos costos pueden elevar considerablemente el monto final de las compras.
También es recomendable consultar el costo anual total, las tasas de interés, las comisiones y los seguros ofrecidos por cada tarjeta antes de utilizarla como principal medio de pago.
Aunque cada vez más establecimientos aceptan pagos electrónicos, todavía existen destinos, mercados, taxis o negocios pequeños donde únicamente se recibe efectivo.
La recomendación es llevar solo la cantidad necesaria y distribuirla en diferentes bolsillos o lugares seguros. Al retirar dinero, deben preferirse cajeros del propio banco, corresponsales autorizados o instituciones que mantengan convenios para reducir comisiones y riesgos.
Durante el viaje también deben mantenerse las medidas de seguridad digital. No es recomendable consultar cuentas, realizar transferencias o ingresar datos bancarios mediante redes wifi públicas.
Además, conviene revisar frecuentemente los movimientos desde la aplicación oficial del banco y reportar de inmediato cualquier cargo desconocido.
La principal recomendación es sencilla: el descanso no debe medirse por cuánto dinero se gasta. Una adecuada organización permite disfrutar el viaje y regresar con recuerdos, en lugar de facturas difíciles de pagar.