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Es clave en revisión sector automotriz

A partir del próximo 22 de julio arranca una de las negociaciones más complejas dentro de la revisión del T-MEC: la relacionada con el sector automotriz, debido a las estrictas reglas de origen que se pondrán en la mesa, impulsadas por el Presidente Donald Trump y su equipo.
 
Una de las mayores preocupaciones de la industria de México, Canadá y EU, además de que el T-MEC no se renueve, es que el contenido regional dentro pacto no se eleve más allá del 75% inicialmente acordado.
 
Para Marsh, una firma global de corretaje de seguros y gestión de riesgos, ubicada en Nueva York, hay dos temas relevantes en las reglas de origen, uno es que el porcentaje de 75% podría subir a 80% y el otro es que el 50% del contenido sea de origen estadounidense.
 
"Un requisito de reglas de origen del 50% para EU, que implica que la mitad de los componentes de un vehículo deben ser de origen estadounidense, podría afectar gravemente a algunas empresas de la cadena de suministro automotriz", advirtió la firma.
 
Al respecto, Grupo REFORMA publicó el pasado 14 de julio que, en un análisis, el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) estimó que ese aumento de contenido regional incluso podría llegar al 82% y que el posible 50% de contenido estadounidense se da en un entorno en el que los plazos de implementación total del 75% del actual T-MEC se extienden hasta mediados del 2027.
 
"Lo que significa que las empresas aún están optimizando sus líneas de producción, relaciones con proveedores y sistemas de datos. Esto plantea una preocupación fundamental: ¿es demasiado pronto para revisar o endurecer aún más estas normas?", cuestiona el análisis.
 
El WEF también señaló que en la mesa de negociación hay otra inquietud: la decisión de EU de no renovar el T-MEC, pues si bien el Tratado sigue vigente, esa postura lo transforma de un ciclo de revisión relativamente predecible a un periodo prolongado de incertidumbre.
 
En el análisis "Cómo podría afectar la revisión del Acuerdo entre EU, México y Canadá a la industria automotriz de Norteamérica", el WEF alerta que esa incertidumbre socava la resiliencia de las inversiones y las cadenas de suministro.
 
"Desde su entrada en vigor en el 2020, el T-MEC se ha asociado con un aumento significativo de la inversión en toda la región, especialmente en EU, y las estimaciones del sector apuntan a una inversión automotriz de aproximadamente 200 mil millones de dólares en Norteamérica entre el 2020 y el 2025 , la mayor parte destinada a la producción en EU".
 
Las decisiones de inversión en la industria automotriz se toman a lo largo de décadas, no en ciclos electorales, sostiene el WEF, y lo que se planteó como una revisión técnica se ha convertido ahora en una cuestión estructural sobre si el entorno político puede seguir respaldando la asignación de capital a largo plazo, las redes de producción transfronterizas y la transformación industrial a gran escala.
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