En la antesala de una tercera ronda de conversaciones entre México y Estados Unidos sobre el T-MEC, analistas de diferentes bancos advirtieron que el esquema de revisiones anuales genera un clima de incertidumbre sobre las reglas futuras que podría entorpecer nuevas inversiones en el País.
Los negociadores estadounidenses, encabezados por el Representante Comercial, Jamieson Greer, se reunirán esta semana en la Ciudad de México con autoridades mexicanas, entre ellas la Presidenta Claudia Sheinbaum y el Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, para abordar temas como la industria automotriz, el acero, aluminio y la agricultura.
"Con las revisiones anuales al T-MEC, la incertidumbre y su impacto desfavorable persistirán", señaló Banamex en un análisis publicado el 16 de julio.
"En lugar de renovarse directamente por 16 años, el espacio para revisiones se extiende hasta por un máximo de 10 años durante los cuales las partes deberán reunirse anualmente para intentar llegar a un acuerdo de extensión. Es decir que, en lugar de cerrarse, la ventana de incertidumbre se extendió".
El reporte estimó que el costo no se reflejará de inmediato en el comercio exterior, con exportaciones que se mantendrían sólidas, pero sí en inversiones que se posponen.
"Es un gravamen invisible. La incertidumbre dejó de ser un episodio para volverse el estado de las cosas", manifestó.
Banamex refirió que la incertidumbre económica restó cerca de 0.9 puntos porcentuales al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2025, de los cuales entre 0.3 y 0.6 puntos estarían vinculados al T-MEC.
La institución prevé una resolución que elimine las revisiones anuales hacia 2028, debido a que Donald Trump no entregaría la extensión del Tratado sin extraer a cambio algo significativo, pero buscaría cerrar la negociación poco antes del relevo presidencial para capitalizar políticamente esa "victoria" comercial.
HSBC coincidió en que la incertidumbre asociada con la nueva etapa del T-MEC seguiría limitando a la formación bruta de capital fijo.
"La transición del T-MEC a una etapa de revisiones anuales continuaría obstaculizando a la inversión física", señaló en su Panorama de Inversión de julio.
Indicó que una posterior extensión del Tratado es altamente dependiente de la evolución del proceso electoral de medio término en Estados Unidos en noviembre.
Banorte remarcó que las conversaciones comerciales con Estados Unidos serán uno de los factores que definirán el rumbo económico del País en los próximos meses.
"Las conversaciones comerciales con Estados Unidos en el marco de la revisión del T-MEC, la evolución del Plan México, la consolidación fiscal y una tasa de referencia del Banco de México (Banxico) estable en 6.50 por ciento seguirán dando forma para el desempeño económico y financiero", anotó en su perspectiva del tercer trimestre "Navegando la nueva complejidad", publicada el 17 de julio.