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Radiografía de la salud en SLP: ¿De qué se enferman las y los potosinos?

Las enfermedades del corazón, la diabetes y el cáncer continúan encabezando las causas de muerte en San Luis Potosí, mientras especialistas insisten en fortalecer la prevención y la detección temprana.

San Luis Potosí enfrenta un doble reto en salud pública. Por un lado, las enfermedades infecciosas intestinales continúan como el padecimiento digestivo más reportado y, por otro, las enfermedades crónicas como las afecciones del corazón, la diabetes y el cáncer se mantienen como las principales causas de muerte. A este panorama se suma el cáncer de próstata, que es el tumor maligno más frecuente y letal entre los hombres mayores de 60 años.
 
Enfermedades intestinales siguen a la cabeza
De acuerdo con el informe de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud federal correspondiente a la Semana 26 de 2026, en las primeras 25 semanas del año San Luis Potosí acumuló 22 mil 795 casos de enfermedades infecciosas intestinales, el grupo de mayor incidencia entre las enfermedades infecciosas y parasitarias del aparato digestivo. Solo en la última semana analizada se notificaron mil 790 casos nuevos. La cifra representa una reducción de casi 48 por ciento respecto al mismo periodo de 2025, cuando se habían acumulado 43 mil 909 casos.
 
Dentro de los diagnósticos específicos, la amebiasis intestinal encabeza la lista con 858 casos acumulados y 24 nuevos en la última semana, seguida por la intoxicación alimentaria bacteriana con 715 casos y 19 nuevos. En tercer lugar se ubica la giardiasis con 649 casos acumulados y 23 recientes. También se reportan 445 casos de otras infecciones intestinales por protozoarios con siete nuevos diagnósticos, 126 casos de ascariasis y 39 casos tanto de enterobiasis como de shigelosis.
 
¿De qué mueren las y los potosinos?
El perfil de mortalidad proviene del reporte preliminar de Estadísticas de Defunciones Registradas del INEGI de enero a septiembre de 2025, publicado el 25 de febrero de 2026, señala que en este periodo San Luis Potosí registró 13 mil 871 defunciones por residencia habitual, de las cuales 6 mil 227 correspondieron a mujeres y 7 mil 644 a hombres. Por lugar de registro, la cifra fue de 13 mil 973 muertes.
 
Las principales causas de muerte en el estado fueron las enfermedades del corazón con 3 mil 515 defunciones, la diabetes mellitus con mil 804, los tumores malignos con mil 620, los accidentes con 716 y las enfermedades del hígado con 684.
 
El comportamiento por sexo muestra matices. En las mujeres potosinas, después de las enfermedades del corazón con mil 611 muertes, se ubican la diabetes mellitus con 958 y los tumores malignos con 815, seguidas por las enfermedades cerebrovasculares con 280 y la influenza y neumonía con 276. En los hombres, el orden es encabezado también por las enfermedades del corazón con mil 904 defunciones, seguidas por diabetes mellitus con 846, tumores malignos con 805, accidentes con 543 y enfermedades del hígado con 482.
 
Cáncer de próstata, el mayor riesgo oncológico en hombres mayores
Dentro de los tumores malignos, el cáncer de próstata se ha consolidado como el más frecuente y la principal causa de muerte por cáncer en hombres mayores de 60 años en México, con una tasa de mortalidad de 97.9 fallecimientos por cada 100 mil habitantes en ese grupo de edad.
 
Así lo explicó el doctor Fernando Barbosa Puente, jefe del Departamento de Urología del Hospital de Alta Especialidad Dr. Ignacio Morones Prieto, quien detalló que a nivel nacional se diagnostican alrededor de 42 casos nuevos por cada 100 mil habitantes y que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, cada año se detectan aproximadamente 26 mil 700 nuevos pacientes en el país.
 
El especialista aclaró que, aunque la mayor incidencia se concentra después de los 60 años, también se presentan casos desde los 45 o 50 años, por lo que la prevención no debe esperar a la aparición de síntomas. Señaló que la edad es el principal factor de riesgo, pero tener padre, hermano o tío con cáncer de próstata puede duplicar la probabilidad de desarrollarlo. A ello se suman mutaciones genéticas, obesidad, síndrome metabólico y tabaquismo, que pueden acelerar la progresión de la enfermedad.
 
Detección temprana fundamental
Barbosa Puente subrayó que la detección temprana es la mejor oportunidad de curación a través de la prostatectomía radical, mientras que en etapas avanzadas solo se puede controlar con radioterapia, hormonoterapia o quimioterapia. Por ello recomendó que los hombres con antecedentes familiares inicien revisiones a partir de los 40 años y quienes no tienen ese historial desde los 45 años. La valoración inicial incluye la medición de antígeno prostático específico en sangre y, según el resultado, tacto rectal y resonancia magnética multiparamétrica.
 
Entre los síntomas de alerta se encuentran dificultad para orinar, aumento en la frecuencia urinaria, necesidad de levantarse varias veces por la noche, chorro débil, sangre en orina o semen y sensación de vaciado incompleto de la vejiga. En fases avanzadas pueden presentarse dolor, fatiga y molestias óseas debido a la tendencia de este cáncer a extenderse hacia los huesos.
 
Finalmente, el especialista hizo un llamado a romper el tabú que rodea al tacto rectal, pues el prejuicio retrasa la consulta. Recordó que no todos los pacientes lo requieren, que es una exploración rápida y que en el futuro podría ser sustituida por resonancia en casos seleccionados. Insistió en que muchos hombres llegan al urólogo después de los 60 años con enfermedad avanzada, por lo que la revisión preventiva entre los 40 y 45 años sigue siendo la herramienta más eficaz para reducir la mortalidad.
 

 

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