A pesar de que con frecuencia se hacen estimaciones sobre el tiempo que podría durar el recurso, no existe información técnica suficiente que permita afirmar cuánta agua está garantizada para el estado, aseguró el doctor Rodolfo Cisneros Almazán, integrante del Grupo Universitario del Agua y profesor del posgrado en Tecnología y Gestión del Agua de la Facultad de Ingeniería de la UASLP.
El investigador explicó que cualquier cálculo sobre la vida útil de las reservas hídricas se mantiene en el terreno de la especulación, debido a que el abastecimiento proviene de dos fuentes distintas: el agua superficial almacenada en presas y el agua subterránea extraída de pozos, cuya capacidad real no se conoce con precisión.
Presas aportan una parte; los pozos sostienen el abasto, pozos el resto
Cisneros Almazán detalló que las presas dependen completamente del comportamiento de las lluvias y, en el caso de la zona metropolitana de San Luis Potosí, únicamente aportan entre 15 y 20 por ciento del agua que demanda la población.
No obstante, señaló que, aunque existe evidencia de que los acuíferos registran un abatimiento por la extracción constante, nadie puede establecer con certeza cuál es su capacidad disponible ni cuánto tiempo podrán seguir abasteciendo a la ciudad, debido a la falta de información sistemática.
Falta monitoreo para conocer el estado real de los acuíferos
El académico afirmó que el principal obstáculo es la ausencia de un sistema permanente de medición que permita conocer tanto los niveles como la calidad del agua subterránea.
Indicó que, sin ese seguimiento técnico, cualquier cifra sobre la disponibilidad futura del recurso carecería de respaldo científico, ya que para evaluar la sustentabilidad del abastecimiento no basta con contabilizar el volumen que se extrae.
"También es indispensable conocer cuánto logra recuperarse el acuífero y cuál es el papel que desempeña el tratamiento y la reutilización del agua dentro del ciclo hídrico", explicó al referirse a la complejidad del problema.
La crisis hídrica exige una visión integral
El especialista sostuvo que la discusión sobre el agua no puede centrarse únicamente en nuevas fuentes de abastecimiento, sino que debe incluir la recuperación de acuíferos, el saneamiento, el tratamiento de aguas residuales y la regeneración de cuencas, aspectos que forman parte de una estrategia integral para enfrentar la crisis hídrica.
En fechas recientes, el Grupo Universitario del Agua de la UASLP también advirtió que alrededor del 80 por ciento del suministro para la zona metropolitana proviene de pozos y cerca del 20 por ciento de presas, además de señalar que hasta 50 por ciento del agua potable se pierde por fugas en la red de distribución, lo que incrementa la presión sobre los acuíferos y limita la disponibilidad del recurso.
Para Cisneros Almazán, mientras no exista un sistema confiable de monitoreo y una base de datos robusta sobre extracción, recarga y calidad del agua, cualquier pronóstico sobre cuántos años de agua le quedan a San Luis Potosí seguirá careciendo de sustento técnico y científico.