San Luis Potosí, SLP.- La agresión denunciada por dos sacerdotes de la Arquidiócesis de San Luis Potosí abrió un llamado de la Iglesia a reflexionar sobre el uso de la fuerza, la necesidad de fortalecer el tejido social y la importancia de que las autoridades esclarezcan los hechos con imparcialidad.
Luego de que los presbíteros Israel Salinas Torre y Ciro de la Rosa Ruiz denunciaron haber sido agredidos por cuatro elementos de la Policía Municipal de Villa de la Paz durante un operativo realizado el pasado 12 de julio —hechos que incluso fueron difundidos mediante un video—, el arzobispo de San Luis Potosí, monseñor Jorge Alberto Cavazos Arizpe, insistió en que la respuesta ante cualquier conflicto debe alejarse de la violencia.
El líder de la Iglesia potosina sostuvo que el caso representa una oportunidad para promover una cultura de respeto y reconciliación, al tiempo que respaldó que la denuncia presentada permita a las autoridades realizar una investigación exhaustiva y deslindar responsabilidades.
“Es importante excluir las agresiones de nuestra vida y que haya una paz desarmada”, expresó.
Monseñor explicó que este mensaje coincide con el llamado constante del papa a privilegiar la paz por encima de la confrontación, no sólo entre naciones, sino también en la convivencia cotidiana.
“Una paz desarmada. Entonces, nuestras palabras, nuestros gestos deben ser desarmados. Yo invito a que todos, aunque alguien pueda sentir enojo contra otra persona, ya sea a nivel de trabajo, de familia o en cualquier otro ámbito, nuestras acciones sean desarmadas. El mundo necesita la paz. Y, bueno, respecto a esto, es algo que nos duele mucho; debiera haber siempre el cuidado de todos”, manifestó.
El arzobispo reconoció la responsabilidad que tienen las corporaciones de seguridad para proteger a la ciudadanía, pero subrayó que esa labor debe ejercerse con preparación, respeto a los derechos de las personas y cercanía con la población.
“Entonces, el cuidarnos mutuamente nos hace comunidad. Debemos dejar la ruptura que hay en el tejido social”, señaló al insistir en que la seguridad y la confianza ciudadana deben construirse de manera conjunta.
Frente a un contexto marcado por la violencia en distintos ámbitos, Cavazos Arizpe convocó a sustituir el enojo y la confrontación por actitudes que favorezcan la reconciliación.
“Yo les invito a todos a ser artesanos de paz, instrumentos de paz, a excluir, por la razón que sea, la violencia, el enojo y la rencilla. Yo creo que no estamos llamados a eso. Y, obviamente, el posicionamiento respecto a este caso lo hemos expresado y agradezco a las autoridades civiles que también han estado colaborando”, expresó.
Sobre el estado de los sacerdotes involucrados, indicó que ha mantenido comunicación permanente con ambos, aunque evitó revelar detalles debido a que el caso continúa bajo investigación.
“Pero agradezco la actitud del alcalde, también de la propia policía, por ayudar y colaborar en esto”, comentó.
Finalmente, el jerarca católico pidió que el proceso permita hacer justicia sin que ello se convierta en un acto de condena absoluta contra los policías involucrados, al considerar que quienes incurren en conductas indebidas también deben tener la posibilidad de corregir su camino.
“Ojalá que se pueda hacer algo por esos elementos y por quien cometa el mal. Quien cometa el mal debe ser también ayudado. Yo no digo que estemos a favor o de acuerdo con un delito, pero sí debe haber oportunidades para rehacerse, reconstruirse y aportar a la sociedad en la que nos toca vivir”, concluyó.