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Medios de basura

La Brújula

El periodismo transparente y honesto; la defensa de los encuentros informativos cotidianos entre los medios y la comunión diaria con sus lectores; recuperar la credibilidad ante la irrupción de los medios basura; son uno de los desafíos en que está inmersa la libertad de expresión, el ejercicio del periodismo.

El clickbait no es periodismo.

Las modulaciones del algoritmo, no es periodismo.

Son modelos de negocio que obedecen a las empresas de medios, en las que debe haber responsabilidad.

Con la Inteligencia Artificial lo que ocurrió es que irrumpió con tanta rapidez y se extendió en varios de los ámbitos del ejercicio periodístico, mientras que lo único que se hizo fue admirarle con perplejidad. Nadie hizo algo, ni tampoco se ha hecho lo suficiente.

La IA requiere en su buen uso, más allá de una regulación también, una reeducación colaborativa en que participen las propias empresas de medios, contribuir a la formación de nuevos lectores que puedan diferenciar del amarillismo y sensacionalismo de lo verdadero.

No se avanza en ese objetivo noble, genuino, cuando desde las primeras filas, las que están en el contacto con la calle, han optado por recurrir al chat GPT como sala de redacción predilecta.
La IA jamás podrá vencer andar en la calle.

Quieran o no, tiene que darles nombre de alguna manera, los desafíos son ahora por los medios basura, los que promueven la desinformación. Pero es más grave que eso. También el odio, la mentira, la venganza como principal línea que acompaña a las editoriales anónimas.

El conflicto ha escalado a niveles de lo absurdo, en 20 años como reportero, no había visto que de pronto hubiera bandos encontrados entre compañeras y compañeros, en discusiones acusatorias; en recriminaciones auspiciadas por la razón que fuese, antes que promover la búsqueda de  la información sustentada, corroborada por la expresión legítima en las calles, y no en las redes sociales.Tampoco en la facilidad y simpleza, con que salen compartidos videos y más, en los mensajes instantáneos de las apps,  o cualquier otro contenido.

Como los modernos cuervos que ahora vuelan, desde las redes sociales, como se advertía en Papeles Inesperados.

La crisis es de credibilidad, debe atemperarse porque al final, los medios son empresas.

El periodismo aún con la incursión de la IA, está en inestabilidad desde hace varios años, atrapado en los clics.

La gratuidad en más de una manera, en espacios de redes sociales, es lo que ocasiona el abaratamiento de la información, el chantaje, la irresponsabilidad. Así como no se puede criminalizar la libertad de expresión, tampoco pueden destruirse vidas de personas, por las engañifas de las imágenes animadas o alteradas por completo.

Hay necesidad de nuevos foros de la comunicación, ahora que se ha decidido entrarle con decisión a regular la IA que camina en adelante, junto al ejercicio periodístico.

No bastan, por supuesto, las voces o comentarios de intelectuales astrosos. O de aquellos que disfrazan la multicitada crítica verdadera o sustentada, en las inquinas personales o los resabios existenciales.

Hay mucho por hacer.

Lo dicho, es con responsabilidad, con mí firma y nombre. Ése es el compromiso.

@LA_BRÚJULA_O

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