La ENBIARE 2025 revela una brecha de casi 27 puntos en la satisfacción plena con la vida entre quienes cubren sus gastos con facilidad y quienes batallan para llegar a fin de mes.
La tranquilidad financiera no solamente se refleja en la cuenta bancaria: también tiene un peso importante en la forma en que las personas evalúan su vida y enfrentan sus emociones cotidianas.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2025, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 71 por ciento de quienes pueden cubrir fácil o muy fácilmente los gastos habituales de su hogar se declaró totalmente satisfecho con su vida.
El panorama cambia considerablemente entre quienes tienen dificultad o mucha dificultad para pagar sus necesidades mensuales. En este grupo, solamente 44.1 por ciento reportó satisfacción plena; 36.8 por ciento se dijo moderadamente satisfecho, 14.2 por ciento poco satisfecho y 4.8 por ciento nada satisfecho.
La diferencia también aparece en el balance anímico, indicador que contrasta las emociones positivas y negativas experimentadas durante el día anterior y que puede tomar valores de menos 10 a 10.
Las personas que cubren sus gastos con facilidad alcanzaron un balance anímico promedio de 5.69 puntos, mientras que entre quienes enfrentan dificultades económicas descendió a 4.21. En el grupo que consideró que llegar a fin de mes no era fácil ni difícil, el promedio se ubicó en 5.03 puntos.
La evaluación general de la vida siguió la misma tendencia. Quienes tienen mayor holgura económica otorgaron una calificación promedio de 8.99 a su satisfacción actual, frente a 7.98 entre las personas que batallan para cubrir los gastos del hogar.
En México, 45.1 por ciento de la población adulta señaló que pudo cubrir sus gastos fácil o muy fácilmente. Otro 37.5 por ciento respondió que hacerlo no le resultó ni fácil ni difícil, mientras que 17.3 por ciento —casi una de cada seis personas— manifestó dificultad o mucha dificultad.
Las mujeres reportaron mayores complicaciones: 19.2 por ciento señaló dificultades para solventar los gastos, frente a 15.2 por ciento de los hombres. En contraste, 47.8 por ciento de los hombres afirmó cubrirlos con facilidad, proporción que bajó a 42.8 por ciento entre las mujeres.
Los resultados muestran que llegar a fin de mes no es únicamente un asunto financiero. La capacidad de pagar alimentos, vivienda, transporte y servicios también se relaciona con una mayor satisfacción personal y un mejor equilibrio emocional.