Las rutas atravesarían zonas de Irak y del este de Siria donde aún operan células del Estado Islámico
Estados Unidos y Emiratos Árabes Unidos están acelerando proyectos para reducir su dependencia al Estrecho de Ormuz, luego de que el cierre parcial de esa ruta durante la guerra provocara una gran interrupción del suministro energético.
La Administración de Trump impulsa conversaciones para reconstruir un oleoducto que conecte los campos petroleros de Irak con la costa mediterránea de Siria, lo que permitiría exportar crudo sin atravesar Ormuz y reduciría la capacidad de Irán para influir en el suministro mundial de energía.
El enviado especial estadounidense para Siria e Irak, Thomas Barrack, convocó reuniones con funcionarios de ambos países y con empresas como Chevron para reactivar el antiguo ducto entre Kirkuk y Baniyas, fuera de operación desde hace más de dos décadas.
Además de restaurar el sistema Kirkuk-Baniyas, también se analiza construir un ducto desde Basora hasta Haditha, que podría extenderse hacia Siria o Jordania.
Irak busca atraer inversión extranjera para disminuir su dependencia de los puertos del Golfo Pérsico, ya que sólo dispone de una gran vía de exportación hacia el puerto turco de Ceyhan.
Las rutas, sin embargo, atravesarían zonas de Irak y del este de Siria donde aún operan células del Estado Islámico.
La urgencia aumentó después de que Irak, segundo mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) tuviera que reducir 60 por ciento su producción petrolera debido al conflicto en Medio Oriente.
Emiratos Árabes Unidos también busca blindar su infraestructura comercial. La empresa DP World prepara la construcción de un puerto multipropósito en Fujairah y una nueva terminal de contenedores en ese emirato, sobre la costa del Golfo de Omán, para que parte del comercio entre y salga del país sin pasar por Ormuz.
La iniciativa responde al impacto que tuvo el cierre del Estrecho sobre el puerto de Jebel Ali, en Dubái.
Con el tránsito por Ormuz aún muy por debajo de los niveles previos al conflicto, Gobiernos y empresas replantean rutas de exportación e infraestructura para disminuir su dependencia de un paso marítimo cuya estabilidad se ha debilitado.
Según el Financial Times, el tráfico en la principal terminal de contenedores de la región se desplomó entre 90 y 95 por ciento tras la interrupción de la navegación, lo que obligó a DP World a acelerar la búsqueda de rutas alternativas.
El plan contempla transportar contenedores por vía terrestre desde Fujairah hacia Dubái, Abu Dabi y otros destinos del Golfo.
Aunque el nuevo puerto no sustituirá el de Jebel Ali, sí forma parte de una estrategia para diversificar corredores comerciales ante futuras crisis en la región.