Las redes gratuitas de aeropuertos, hoteles, cafeterías y plazas pueden ser útiles durante un viaje, pero también representan un riesgo si se utilizan sin verificar su origen o para realizar operaciones sensibles.
Durante las vacaciones, conectarse a una red pública puede facilitar la consulta de mapas, reservaciones, servicios de transporte o mensajes. Sin embargo, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) advirtió que no todas las conexiones ofrecen el mismo nivel de seguridad y que algunas incluso pueden ser creadas para robar información personal o financiera.
En la edición de julio de 2026 de la Revista del Consumidor, la dependencia explicó que las redes protegidas con contraseña suelen contar con mecanismos de cifrado, mientras que las conexiones abiertas requieren mayores precauciones, pues la información podría ser interceptada o la navegación redirigida a sitios fraudulentos.
Antes de conectarse, Profeco recomienda identificar quién proporciona el servicio. Una red perteneciente a un hotel, aeropuerto, restaurante o institución reconocida, que además solicite contraseña y no exija datos innecesarios, puede utilizarse para tareas básicas como revisar mapas, enviar mensajes o realizar búsquedas.
La alerta debe encenderse cuando la red no tenga contraseña, utilice nombres genéricos como “wifi gratis” o no sea posible saber quién la administra. En estos casos, lo mejor es limitar la navegación y evitar introducir usuarios, contraseñas, información bancaria o datos personales.
También se debe rechazar la conexión cuando aparezcan redes con nombres duplicados o sospechosamente parecidos al establecimiento, cuando soliciten información inusual o cuando el navegador redirija constantemente a otras páginas.
Los riesgos no dependen únicamente de la red. La Profeco también recomienda revisar las aplicaciones que se descargan durante los viajes, especialmente aquellas relacionadas con transporte, mapas, hospedaje o reservaciones.
Algunas señales de riesgo son los nombres similares a aplicaciones reconocidas, errores de ortografía, pocas descargas, reseñas inconsistentes o solicitudes de permisos que no corresponden con su función, como acceso a la cámara, el micrófono o los contactos.
Por ello, las aplicaciones deben descargarse únicamente desde tiendas oficiales.
La Profeco aconseja verificar directamente con el personal del establecimiento cuál es la red oficial antes de conectarse. También recomienda evitar compras, transferencias, operaciones bancarias o el envío de información personal mientras se utiliza una conexión pública.
Además, es importante:
El wifi público puede ser un aliado durante las vacaciones, pero su uso debe limitarse a actividades que no comprometan información sensible. Verificar la red y pensar antes de compartir datos puede marcar la diferencia entre una conexión útil y un problema de seguridad digital.