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Dormir maquillada sí pasa factura: esto le ocurre a tu cara

Una noche puede parecer inofensiva, pero convertirlo en hábito puede favorecer brotes, irritación y problemas en los ojos.

Llegar a casa, ponerse la pijama y caer directamente en la cama puede resultar tentador. Sin embargo, dormir sin retirar el maquillaje deja sobre el rostro una mezcla de cosméticos, grasa, sudor y suciedad acumulada durante el día.

Aunque las consecuencias varían según el tipo de piel y los productos utilizados, especialistas en dermatología recomiendan retirar siempre el maquillaje antes de dormir, incluso cuando está etiquetado como no comedogénico.

Pueden aparecer granitos y puntos negros

Durante la noche, la base, el corrector y otros productos pueden mezclarse con el sebo natural de la piel y favorecer la obstrucción de los poros. Esto aumenta la posibilidad de que aparezcan puntos negros, espinillas o brotes de acné, especialmente en personas con piel grasa o propensa a las imperfecciones.

La Academia Estadounidense de Dermatología advierte que incluso el maquillaje no comedogénico puede provocar brotes cuando permanece en el rostro mientras se duerme.

La piel puede amanecer irritada

Los residuos de maquillaje, fragancias, pigmentos y conservadores pueden permanecer varias horas en contacto con la piel. En rostros sensibles, esto puede traducirse en enrojecimiento, comezón, sensación de ardor, resequedad o descamación.

Frotar intensamente la cara a la mañana siguiente para retirar los residuos tampoco es recomendable, ya que la fricción puede empeorar la irritación y favorecer nuevos brotes.

Los ojos también pueden resentirlo

Dormir con máscara de pestañas, delineador o sombras puede irritar los párpados y los ojos. Los residuos también pueden acumularse alrededor de las pestañas y contribuir a molestias, inflamación o la aparición de orzuelos.

Por esta razón, las recomendaciones de higiene ocular incluyen retirar completamente el maquillaje del rostro y los párpados antes de acostarse, además de evitar cosméticos viejos o compartidos.

El rostro puede verse opaco y cansado

Cuando no se limpia correctamente la cara, permanecen restos de maquillaje, grasa y contaminantes ambientales como polvo, humo o suciedad. Con el tiempo, este hábito puede hacer que la piel luzca menos uniforme, más áspera o apagada.

La Academia Estadounidense de Dermatología también señala que dejar el maquillaje durante la noche puede favorecer brotes y acelerar la aparición visible de signos de envejecimiento.

Desmaquillarse no significa tallarse la cara

La limpieza nocturna debe ser suave. Primero se puede utilizar un desmaquillante adecuado para el tipo de piel y después lavar el rostro con un limpiador facial gentil, sin alcohol y con agua tibia. No es necesario usar agua muy caliente, esponjas ásperas ni exfoliar diariamente.

Después de secar la cara con pequeños toques, puede aplicarse una crema hidratante. Las personas que presentan irritación frecuente, acné persistente, inflamación en los párpados o reacciones después de utilizar cosméticos deben consultar a un especialista en dermatología.

Retirar el maquillaje toma pocos minutos, pero puede marcar una gran diferencia en la apariencia y la salud de la piel. Incluso en las noches de mayor cansancio, limpiar el rostro antes de dormir debería formar parte de la rutina básica de cuidado personal.

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