Matehuala, SLP.— Una ola de indignación y rechazo social se desató tras confirmarse la agresión física y los abusos cometidos por elementos de la Policía Municipal en contra del Padre Israel Salinas Torres, párroco de Villa de la Paz, y otros dos religiosos que lo acompañaban. Los hechos ocurrieron la tarde del domingo 12 de julio en la localidad de La Boca, perteneciente al citado municipio, provocando el inmediato pronunciamiento de las autoridades eclesiásticas, quienes ya formalizaron una denuncia ante la Fiscalía General del Estado por abuso de autoridad.
De acuerdo con el comunicado oficial emitido por la Diócesis de Matehuala, firmado por el vocero presbítero Antonio Ruiz Domínguez, el ataque ocurrió cuando el Padre Israel Salinas se encontraba en una camioneta junto a los sacerdotes Carlos Eduardo Rodríguez Rodríguez y Ciro de la Rosa Ruiz. Los agentes preventivos interceptaron el vehículo y ordenaron de manera arbitraria al Padre Ciro que descendiera para realizar una inspección general.
Ante la falta de justificación legal para el procedimiento, el párroco Israel Salinas intervino interponiéndose ante la puerta de la unidad, expresando que no era factible la petición de los oficiales. La respuesta de los elementos policiales fue desmedida y violenta: los uniformados derribaron al religioso, lo sometieron en el suelo propinándole múltiples puntapiés y utilizaron gas lacrimógeno contra su persona, a pesar de que en ningún momento los ministros de culto ejercieran violencia o agresión alguna hacia la autoridad.
El zafarrancho culminó gracias a la rápida intervención de los habitantes de la comunidad de La Boca, quienes al percatarse del abuso comenzaron a congregarse masivamente en defensa de los clérigos, obligando a los policías municipales a huir a bordo de sus patrullas para evitar ser retenidos. Paramédicos de la Cruz Roja y un médico local acudieron al sitio para brindar primeros auxilios al Padre Israel Salinas, diagnosticándole raspones diversos y severos dolores en la zona estomacal a raíz de las patadas recibidas.
El Vocero de la Diócesis de Matehuala, manifestó su profunda consternación e instruyó el inicio de las acciones legales pertinentes.
Los religiosos agredidos acudieron la mañana de este lunes a las instalaciones de la Fiscalía de Matehuala para ratificar la querella correspondiente. La Iglesia hizo un llamado urgente a la feligresía a mantener la calma y no tomar justicia por propia mano, exigiendo al mismo tiempo que todo el peso de la ley caiga sobre los agresores uniformados que tripulaban la patrulla.