La inflación en México continúa mostrando señales mixtas. Aunque el aumento general de precios bajó a 3.37% durante junio, el Banco de México advirtió que la inflación en los servicios sigue siendo un obstáculo y, si no disminuye, la tasa de interés podría mantenerse en 6.5% durante un periodo más largo.
Las Minutas de la decisión de política monetaria de junio muestran que integrantes de la Junta de Gobierno consideran necesario mantener una postura cautelosa para asegurar que la inflación regrese de forma sostenida al objetivo del banco central.
Uno de los integrantes de la Junta de Gobierno señaló que la inflación en servicios continúa sin mostrar una reversión clara debido a presiones estructurales relacionadas con los costos laborales y con una mayor demanda en algunos sectores.
Entre los servicios que mantienen incrementos de precios destacan la vivienda, restaurantes, fondas, loncherías, transporte y otros servicios de consumo cotidiano. Además, el aumento temporal de la demanda turística por la Copa Mundial de Futbol también ha influido en algunos precios.
De acuerdo con las minutas, un integrante del órgano de gobierno advirtió que, si la inflación en servicios no desacelera con rapidez, “la tasa debería permanecer en su nivel actual por un periodo prolongado, limitando el espacio para cualquier relajamiento”.
Esto significa que el Banco de México podría mantener la tasa de referencia en 6.5% durante varios meses más para evitar que las presiones inflacionarias vuelvan a intensificarse y compliquen el proceso de estabilización de precios, indica una publicación de Expansión.
Durante junio, la inflación general anual se ubicó en 3.37%, principalmente por la disminución en los precios de productos pecuarios, lo que ayudó a moderar el crecimiento del índice nacional de precios.
Sin embargo, la inflación subyacente, que elimina productos con mayores variaciones temporales para medir la tendencia de largo plazo, permaneció en 4.03%, todavía por encima del límite superior del intervalo objetivo establecido por Banxico.
Las minutas también identifican factores externos que podrían volver a presionar los precios durante los próximos meses, incluso si algunos indicadores muestran una mejora temporal.
Entre ellos permanece el conflicto en Medio Oriente, que podría afectar nuevamente los precios internacionales del petróleo, la energía y los fertilizantes si surgen nuevas tensiones o persisten daños en infraestructura energética.
A ese escenario se suma la posible llegada del fenómeno de El Niño durante la segunda mitad del año, el cual podría afectar la producción agropecuaria y provocar aumentos en los precios de diversos alimentos.
El documento advierte que “Es altamente probable que se presenten choques climáticos futuros ante la presencia del fenómeno de El Niño en la segunda mitad del año (...). Este suele afectar de forma severa a dicho sector y generar efectos de segunda ronda sobre la dinámica de precios”.
Si las tasas de interés permanecen elevadas, los créditos hipotecarios, automotrices y personales podrían mantener costos financieros relativamente altos, mientras que los rendimientos de algunos instrumentos de ahorro seguirían beneficiándose de ese entorno.
Al mismo tiempo, una inflación persistente en servicios puede seguir impactando el presupuesto familiar mediante mayores gastos en vivienda, alimentos preparados, transporte y otros servicios que forman parte del consumo diario de millones de personas.
Aunque la inflación general muestra una trayectoria favorable, el Banco de México considera que todavía existen riesgos suficientes para actuar con prudencia antes de considerar nuevos recortes en la tasa de interés.