San Luis Potosí, SLP.- Las lluvias que han beneficiado a San Luis Potosí al mejorar la calidad del aire, recargar las presas y favorecer las actividades agrícolas, también han puesto al descubierto una de las deudas históricas de la capital, la falta de pavimentación en cientos de vialidades.
En la temporada de precipitaciones, habitantes de colonias ubicadas principalmente en la zona norte, sur y sectores como Las Terceras y Maravillas enfrentan calles convertidas en lodazales, lo que complica desde salir de sus viviendas hasta trasladarse a sus centros de trabajo, escuelas o recibir servicios básicos y de emergencia.
El director de Obras Públicas del Ayuntamiento de San Luis Potosí, Eustorgio Chávez Garza, reconoció la magnitud del rezago al señalar que “tenemos detectadas vialidades sin condiciones de pavimento, más de 870 vialidades; en porcentaje, un 40 por ciento de la parte norte y sur de la capital no tienen estructura de pavimento”.
La falta de infraestructura vial no solo representa un problema de movilidad. Para las familias que viven en estas zonas, cada lluvia implica mayores riesgos de accidentes por el lodo, daños a vehículos, dificultades para que el transporte público ingrese a las colonias, problemas para el paso de ambulancias o patrullas y afectaciones económicas derivadas de retrasos o ausencias laborales.
Además, el constante encharcamiento deteriora aún más las vialidades de terracería, genera polvo durante la temporada seca y favorece condiciones insalubres que impactan la calidad de vida de quienes habitan estos sectores.
De acuerdo con el funcionario municipal, las mayores necesidades de pavimentación continúan concentrándose en las zonas periféricas de la ciudad, donde año con año las lluvias evidencian el rezago en infraestructura urbana y la urgencia de atender una problemática que afecta diariamente a miles de potosinos.