San Luis Potosí, SLP.- Lo que comenzó como una alternativa económica para enfrentar la crisis provocada por la pandemia terminó por transformar la movilidad en San Luis Potosí. Las motocicletas dejaron de ser un vehículo de uso ocasional para convertirse en el principal medio de transporte de miles de familias y en la herramienta de trabajo de repartidores, mensajeros y conductores de plataformas digitales. Sin embargo, ese crecimiento acelerado también ha venido acompañado de una realidad preocupante, el incremento de accidentes, infracciones y fallecimientos.
Las cifras presentadas por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Ayuntamiento de San Luis Potosí reflejan que el fenómeno ya representa uno de los mayores retos en materia de seguridad vial. Tan solo durante el primer semestre de 2026, 15 motociclistas perdieron la vida en hechos de tránsito, una cantidad que prácticamente alcanza el total registrado durante todo 2025, cuando se contabilizaron nueve víctimas fatales.
El dato cobra mayor relevancia al revisar el comportamiento de los últimos años. Aunque 2024 se mantiene como el periodo más trágico con 16 fallecimientos, el ritmo que lleva este año anticipa que esa cifra podría ser rebasada si la tendencia continúa durante la segunda mitad del año. En cinco años, los accidentes en motocicleta han dejado un saldo de 64 personas fallecidas.
Detrás de estas estadísticas también aparece un patrón de incumplimiento a las normas de tránsito. La autoridad municipal reporta que la principal irregularidad detectada es la circulación sin placas, con 759 infracciones en apenas seis meses. A ello se suman 875 sanciones por ingresar a vías de acceso controlado, espacios donde la circulación de motocicletas tiene restricciones específicas.
Otro de los focos de preocupación es el uso del casco de protección. Entre conductores y acompañantes se acumularon 618 infracciones por no portar este equipo de seguridad, mientras que también se documentaron casos de motociclistas circulando sobre banquetas, zonas peatonales y vialidades de flujo continuo, prácticas que incrementan considerablemente el riesgo de sufrir accidentes.
El crecimiento del parque vehicular de motocicletas también ha evidenciado un vacío institucional. Si bien el reglamento establece que estos vehículos deben contar con doble sistema de frenado, luces reglamentarias, espejos, placas, licencia vigente y seguro de responsabilidad civil, la propia autoridad reconoce que actualmente no dispone de estudios que permitan identificar con precisión los factores de riesgo que enfrentan los motociclistas en la ciudad, ni existen programas permanentes de capacitación para fomentar una conducción segura.
En una ciudad donde cada vez es más común ver motocicletas utilizadas para trasladar familias completas o como herramienta indispensable para generar ingresos mediante servicios de reparto y transporte, el desafío ya no pasa únicamente por aplicar multas. El crecimiento de este medio de movilidad exige políticas públicas que combinen infraestructura, educación vial y prevención, antes de que las cifras de víctimas continúen creciendo y la motocicleta, que para muchos representa una oportunidad de trabajo, siga convirtiéndose en uno de los vehículos con mayor riesgo en las calles de la capital potosina.