La cuenta regresiva para implementar un registro electrónico de asistencia en las empresas ya inició
La cuenta regresiva para implementar un registro electrónico de asistencia en las empresas ya inició, debido a que su entrada en vigor está prevista para el 1 de enero de 2027.
Como parte de la reforma de reducción de jornada laboral, las organizaciones deberán implementar de manera obligatoria un registro electrónico de asistencia, lo que representa un reto operativo.
Oscar de la Vega, del despacho De la Vega & Martínez, señaló que la reforma obligará a las empresas a revisar horarios, turnos, esquemas de descanso, productividad, costos laborales, reglamentos internos, contratos, sistemas tecnológicos y mecanismos de cumplimiento, con el objetivo de garantizar una implementación ordenada conforme avance el calendario de reducción de la jornada hasta 2030.
"Los controles de asistencia son una situación complicada para las empresas porque existe un sector importante de trabajadores, como los de confianza, que no están sujetos a estos controles. No hay claridad sobre a quiénes se les deberá aplicar", subrayó en entrevista.
Desde su punto de vista, la reforma se quedó corta porque no permite de manera contundente la flexibilidad laboral, ya que no existe claridad sobre la contratación de trabajadores por hora.
"La ley no establece de manera clara la forma en que se debe pagar. El artículo 83 de la Ley Federal del Trabajo (LFT) lo permite, pero no es transparente la manera en que debe hacerse, porque señala que el monto que reciban será inferior al que corresponda a una jornada diaria. Esa es la parte en la que nos estamos quedando cortos en la implementación de esta reforma, porque las empresas requieren competitividad", comentó De la Vega.
Por su parte, la firma Rankmi consideró que el mayor desafío para las empresas estará en transformar la manera en que administran la productividad. El control de asistencia dejará de ser un proceso administrativo para convertirse en una herramienta estratégica de cumplimiento, eficiencia y gestión de talento.
"La conversación sobre la jornada de 40 horas suele centrarse en el número de horas trabajadas, cuando en realidad el cambio más profundo está en cómo las organizaciones administran ese tiempo. Las empresas necesitarán visibilidad completa sobre asistencia, cargas de trabajo, horas extraordinarias y productividad para operar con mayor eficiencia y reducir riesgos ante futuras auditorías laborales", comentó Rodrigo Smeke, vicepresidente de crecimiento estratégico de producto de Rankmi.
Añadió que la reducción de jornada obligará a las áreas de Recursos Humanos y Operaciones a identificar procesos repetitivos, automatizar tareas administrativas y fortalecer modelos de gestión orientados a resultados.