La temporada de lluvias puede sumar al presupuesto gastos que no aparecen durante otros meses, como traslados adicionales, mantenimiento del auto o reparaciones por humedad. Separar una pequeña reserva permite atenderlos sin quitar dinero a la comida, los servicios o los pagos del mes.
“Prepararse no significa calcular cada gasto con exactitud, sino reconocer qué puede cambiar y darle un lugar en el presupuesto. Incluso una cantidad pequeña ayuda a resolver una necesidad sin mover el dinero destinado a otros pagos”, explica Hugh Bruce, Chief Consumer Officer de Círculo de Crédito, Sociedad de Información Crediticia (SIC), con más de 20 años de experiencia en el sector.
La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024, elaborada por el INEGI y la CNBV, señala que 43% de las personas adultas en México podría cubrir con ahorros un gasto inesperado equivalente a un mes de sus ingresos. Separar dinero poco a poco ayuda a construir ese margen.
Para calcular cuánto guardar, conviene revisar qué gastos surgieron durante las lluvias del año pasado. Quizá aumentaron los viajes por aplicación, fue necesario dar mantenimiento al auto o reparar una filtración en casa.
Con esa referencia puede definirse una cantidad realista y dividirla entre varias quincenas. Así, la reserva se incorpora al presupuesto sin desplazar otros pagos.
Anticiparse da margen
Una revisión oportuna permite organizar mejor estos gastos. En el auto conviene verificar el estado de las llantas, los frenos y los limpiaparabrisas. En casa es útil observar techos, ventanas y zonas donde suele aparecer humedad.
Atender una señal pequeña permite programar el arreglo con tiempo y evitar que después ocupe una parte mayor del presupuesto. El mismo orden puede aplicarse a las finanzas del mes: saber cuánto del ingreso ya está destinado al pago de créditos ayuda a definir cuánto puede separarse para esta reserva.
Como parte de una revisión financiera periódica, Círculo de Crédito señala que consultar el Credit Score, la puntuación que refleja cómo una persona ha manejado sus créditos, ayuda a conocer su comportamiento de pago. Al revisarlo junto con los ingresos, los gastos y las mensualidades existentes, es posible tener una visión más completa antes de asumir un nuevo compromiso financiero.
“Un presupuesto útil se ajusta a lo que cambia en cada temporada. Separar una reserva y revisar con tiempo los gastos que pueden surgir ayuda a resolver lo necesario sin desacomodar el resto del mes”, concluye Hugh Bruce.