Luego de que el ex Embajador de Estados Unidos, Ken Salazar, aseguró que nunca tuvo evidencia de pactos entre Andrés Manuel López Obrador y narcotraficantes, la Presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la captura de Ovidio Guzmán también prueba que el ex Mandatario no protegió al Cártel de Sinaloa.
La Mandataria contrastó esas detenciones con las administraciones de Vicente Fox y Felipe Calderón, al señalar la fuga de Joaquín "El Chapo" Guzmán en 2001 y la sentencia contra Genaro García Luna en Estados Unidos.
Además, destacó esa afirmación de Salazar apenas un día después de haberlo acusado prácticamente de mentir sobre la participación de agencias estadounidenses en la detención y traslado de Ismael "El Mayo" Zambada, en julio de 2024.
"¿Qué argumentos adicionales podemos dar, aparte de la declaración de Ken Salazar, relacionado con que no había ningún vínculo del Gobierno del Presidente López Obrador, en particular, con este grupo delictivo?", planteó.
"Pues la detención de Ovidio Guzmán, la detención de muchos otros que estaban vinculados con este cártel. Y, al mismo tiempo, todas las detenciones que hubo en el periodo del Presidente López Obrador de personajes de este grupo delictivo".
Durante la conferencia mañanera, Sheinbaum retomó una entrevista de Salazar con el editorialista de REFORMA, Jorge Ramos, en la que el ex diplomático dijo que nunca tuvo conocimiento de acuerdos entre López Obrador y el crimen organizado.
"Yo nunca tuve evidencia que López Obrador, Andrés Manuel López Obrador, el licenciado, estuviera haciendo cosas de ese tipo. Esa evidencia nunca se me presentó", aseguró Salazar en el programa, agregando que le tiene respeto al ex Presidente.
Sin embargo, la Presidenta contrastó esas declaraciones con un adelanto del libro de Salazar, publicado por este diario, en el que el ex Embajador afirma que un empresario cercano a López Obrador le confesó que el ex Presidente temía lo que "El Mayo" Zambada pudiera revelar tras su captura.
Sheinbaum sugirió que el empresario citado por Salazar es plenamente identificable, aunque evitó mencionar su nombre.
"Que cada quien saque sus conclusiones de quién se trata; las probabilidades son muy pocas de que sean muchas personas, todos estamos pensando en una", lanzó.
Por último, la Presidenta denunció que la narrativa de "narcogobierno" y "narcocandidata" forma parte de una campaña negra financiada contra su Administración y la de su antecesor.
"Todavía está todos los días esta campaña sucia, campaña negra, campaña pagada con mucho dinero para desacreditar a nuestro Gobierno y al Gobierno del Presidente López Obrador, pero no tiene absolutamente ninguna base", afirmó.