San Luis Potosí, SLP.- Con el cierre del ciclo escolar y el inicio del periodo vacacional, miles de estudiantes se preparan para dar el salto de la secundaria al bachillerato, una etapa que representa una nueva oportunidad académica, pero también uno de los momentos de mayor riesgo para que los jóvenes abandonen definitivamente las aulas.
Las dificultades económicas continúan siendo el principal obstáculo para que los adolescentes permanezcan en el nivel medio superior. La necesidad de aportar ingresos al hogar o acompañar a sus familias en procesos de migración son las causas que con mayor frecuencia frenan sus estudios, justo cuando deberían comenzar una nueva etapa educativa.
El director de Educación Municipal, Joel Ramírez, explicó que, aunque las preparatorias del sistema municipal mantienen una baja deserción escolar, el abandono sigue ligado principalmente a factores económicos y familiares.
“No llega al 3%, 2.5%, está muy en los rangos que la estadística educativa considera como aceptable”, señaló el funcionario al referirse al comportamiento registrado durante el ciclo escolar que recién concluyó.
Sin embargo, advirtió que detrás de ese porcentaje existen historias de jóvenes que, en lugar de iniciar o concluir la preparatoria, optan por incorporarse al mercado laboral para apoyar a sus familias o se ven obligados a dejar la escuela debido a procesos migratorios.
“En el caso de las preparatorias se da porque luego toman alternativas laborales de trabajo o migración. Y en el caso de las primarias, por ejemplo, que todos están en las zonas rurales, los padres de familia emigran, al extranjero con familias”, explicó.
El periodo vacacional suele convertirse en un punto de decisión para muchas familias. Mientras algunos adolescentes aprovechan el verano para realizar trabajos temporales, otros terminan incorporándose de manera permanente a actividades laborales, dejando en pausa —o de forma definitiva— su proyecto educativo.
En las comunidades rurales, el panorama es distinto pero igualmente preocupante. La migración hacia el extranjero obliga a familias completas a cambiar de residencia, interrumpiendo la trayectoria escolar de niñas, niños y adolescentes, quienes en muchos casos no logran reincorporarse al sistema educativo.
Joel Ramírez reconoció además que existen estudiantes de preparatoria que combinan sus estudios con un empleo para obtener ingresos y continuar con su formación; no obstante, indicó que la Dirección de Educación Municipal no cuenta con un registro específico sobre cuántos jóvenes enfrentan esa doble responsabilidad.
Con el próximo inicio del ciclo escolar en agosto, autoridades educativas consideran fundamental fortalecer las estrategias para evitar que el cambio de secundaria a preparatoria se convierta en el punto donde muchos jóvenes abandonen las aulas, pues las condiciones económicas siguen siendo el principal desafío para garantizar su permanencia en la educación media superior.