Por 19 días, mujeres transexuales integrantes del colectivo Justicia Histórica Trans han cercado las inmediaciones de la Secretaría de Gobernación para exigir la aprobación de una Ley General en la materia, vivienda e inscripción en el mecanismo de protección a personas defensoras de derechos humanos.
En tan sólo dos semanas, cerca de 20 miembros de la agrupación tomaron un salón de la Segob, instalaron un plantón, impidieron el acceso y salida del personal por dos días consecutivos y, ahora, mantienen cerrada la circulación en el cruce de General Print y Bucareli.
Además, vandalizaron por completo las fachadas de la Secretaría, incluida la oficina donde despacha la titular, Rosa Icela Rodríguez.
El portón de acceso al Palacio de Cobián incluso fue incendiado, dañando la estructura.
Sobre las pintas demandan atención médica para las activistas y exigen la renuncia de Rodríguez; además, se sumaron a las demandas de otros sectores, como los profesores de la CNTE, activistas pro palestina y buscadores.
Hace casi tres semanas, su vocera, Aline Rincón, indicó que también pedían que el Gobierno capitalino les proporcione cirugías de reasignación de sexo.
El 24 de junio, tras el desalojo de la caballeriza que tomaron durante una semana, movieron su protesta hacia avenida Bucareli, donde instalaron un campamento con cerca de 10 casas de campaña.
Las activistas que se mantienen en la protesta fluctúan diariamente entre 12 y 13, con relevos diarios, donde subsisten con víveres que les donan, como productos de aseo personal.