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Veto presidencial

Detrás del Telón

En la reunión semanal que sostienen los dirigentes nacionales de los partidos de la Cuarta Transformación en el World Trade Center, salió a relucir un veto presidencial a los perfiles cuestionados por presunta corrupción y el desacato de Alberto Anaya, del Partido del Trabajo; la segunda al mando de Morena, Citlalli Hernández, le echó en cara al también senador por haber registrado al huasteco Gerardo Sánchez Zumaya como candidato a coordinador territorial en San Luis Potosí, las instrucciones de Palacio Nacional fueron claras y Anaya no cumplió.

Ante tanto escándalo y desprestigio en el que se ha visto envuelto Morena, se han endurecido sus filtros para blindar el proceso interno de personajes con expedientes polémicos como el de Zumaya, quien dejó Tanquián de Escobedo para vivir durante muchos años en Tabasco y regresar convertido en millonario; Morena ciertamente le cerró la puerta y le hizo un desaire en el evento de los registros de aspirantes, la cúpula morenista abandonó el recinto minutos antes de su arribo, lo dejaron solo.

Como Morena ya no quiere seguir dando argumentos a los opositores, la 4T se ha vuelto más selectiva, la presunción de vínculos con actividades ilícitas o acusaciones de corrupción ya no encuentran espacio dentro del movimiento; Anaya buscó un vericueto para arropar Zumaya con la explicación de que se dicen muchas cosas de él, pero de todos modos la Fiscalía General de la República no lo captura, poniendo su inocencia por delante, la frase con la que le respondió Citlalli puso nervioso al senador y líder vitalicio del PT: “pronto tendremos noticias”.

A pesar de las señales claras y directas que se envían desde Palacio Nacional, también hay morenistas potosinos que no entienden o desafían la línea presidencial, como es el caso del diputado federal Gabino Morales que se pronunció a favor de Zumaya con el pretexto de que está bien posicionado en las encuestas, cuando se sabe que éstas no tienen ninguna seriedad y desestimó los señalamientos contra el huasteco, “que se le investigue”, dijo.

Con esas cartas credenciales, Morales se destapó como aspirante a la alcaldía capitalina, no va a llegar muy lejos, carece de base y de proyecto, hay otros prospectos mejor posicionados tanto de Morena como del PVEM, el PT no trae nada; el caso de Morales refleja la desorientación de otros cuadros y militantes de Morena con serias deficiencias en la formación política recibida, la ambición personal los marea y se olvidan de los principios y la congruencia; hace tres años Gabino alardeó de que buscaría la gubernatura y quizá ahora le alcance para una regiduría, como legislador federal no rinde buenas cuentas.

La experiencia reciente demuestra que los costos de cargar con candidatos, dirigentes, gobernadores o legisladores cuestionados por corrupción, terminan impactando la narrativa anticorrupción que constituye uno de los principales activos políticos de la presidenta Claudia Sheinbaum, los que no se disciplinan están condenados a la exclusión del partido.

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