El uso de la inteligencia artificial (IA) entre niños y adolescentes crece a un ritmo acelerado en todo el mundo, mientras que los gobiernos todavía no cuentan con regulaciones suficientes para garantizar su seguridad, alertó este lunes Unicef.
La agencia de la ONU para la infancia señaló que la IA ya forma parte de la vida cotidiana y está influyendo de manera cada vez más importante en el desarrollo de los menores, tanto por los beneficios que ofrece como por los riesgos que implica.
Según el informe, más de dos millones de menores, uno de cada diez en los países analizados, recurren a la inteligencia artificial para hablar sobre preocupaciones personales, mientras que alrededor de 13 millones la utilizan como apoyo para realizar tareas escolares.
Menores, más expuestos a los riesgos de la IA
Unicef advirtió que los niños y adolescentes son especialmente vulnerables a los sistemas de inteligencia artificial, ya que tienen poca capacidad para comprender o cuestionar el uso de sus datos y el funcionamiento de estas herramientas. Esto incrementa los riesgos relacionados con la privacidad, la desinformación y posibles abusos.
El organismo también alertó sobre el impacto que la IA podría tener en el desarrollo cognitivo y emocional de los menores, así como en una posible dependencia de estas tecnologías, aunque reconoce que la evidencia científica aún es limitada.
Piden reforzar la protección infantil
Entre las principales preocupaciones expresadas por los propios menores destacan los fraudes, la manipulación de información y la creación de imágenes o videos falsos mediante deepfakes.
Ante este panorama, Unicef hizo un llamado a gobiernos y empresas para fortalecer la regulación, aumentar la transparencia y colocar la seguridad de niñas, niños y adolescentes como una prioridad en el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial.