El robo de ganado, tipificado en la legislación como abigeato, continúa representando uno de los principales riesgos para los productores pecuarios de San Luis Potosí. Además de las pérdidas económicas que provoca, este delito afecta la actividad ganadera y genera incertidumbre entre quienes dependen del campo como fuente de ingresos. Para muchas familias, cada cabeza de ganado representa años de trabajo e inversión, por lo que su sustracción impacta directamente el patrimonio y la continuidad de la actividad.
Definición legal y modalidades del delito
El Código Penal del Estado de San Luis Potosí define el abigeato como el apoderamiento de una o más cabezas de ganado, sin consentimiento de quien legalmente pueda disponer de ellas. La ley contempla como agravantes que el delito se cometa durante la noche, con violencia, por dos o más personas, o que se alteren o destruyan las marcas y señales de identificación del animal.
El abigeato no solo incluye la sustracción de animales vivos. También se configura cuando se transporta, comercializa o sacrifica ganado sin acreditar su legítima procedencia, o cuando se adquieren animales, carne o pieles a sabiendas de que son producto de robo.
Cifras oficiales: Huasteca y Zona Media encabezan la incidencia
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, entre enero y mayo de 2026 se iniciaron 26 carpetas de investigación por este ilícito en la entidad. La información muestra que la región Huasteca concentra la mayor incidencia, con 20 investigaciones, mientras que la Zona Media acumula 10 casos. El resto de los expedientes se distribuye en otras regiones del estado, lo que evidencia que, aunque el problema tiene mayor presencia en determinadas zonas, ninguna está completamente exenta de este delito.
El Secretariado Ejecutivo publica mensualmente la incidencia delictiva con base en las denuncias presentadas ante el Ministerio Público. Por ello, las autoridades insisten en la importancia de reportar cada caso para que quede registrado y se pueda dimensionar el problema.
Sanciones: de cuatro a diez años de prisión
La legislación contempla sanciones severas para quienes incurran en el robo de ganado. El delito de abigeato puede castigarse con penas que van de cuatro a diez años de prisión, además de multas equivalentes a entre 400 y mil días del valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), dependiendo de las circunstancias en que se cometa. La pena puede incrementarse cuando concurren agravantes establecidas en el Código Penal. Además, si el responsable es servidor público y comete el delito aprovechando su cargo, la sanción también aumenta y conlleva la destitución e inhabilitación.
Ante cualquier hecho relacionado con la desaparición de animales, las autoridades recomiendan acudir de inmediato al Ministerio Público para presentar la denuncia correspondiente, ya que ello facilita el inicio de las investigaciones y aumenta las posibilidades de recuperación del ganado. La denuncia puede presentarse en la agencia del Ministerio Público más cercana o a través de los canales de denuncia anónima habilitados por la Fiscalía General del Estado.
La documentación: clave para acreditar la propiedad y movilizar ganado
Uno de los principales llamados a los productores es mantener en regla toda la documentación que demuestre la propiedad, posesión o tenencia legal de los animales, ya que estos documentos son indispensables para acreditar la procedencia del ganado al momento de interponer una denuncia.
Para la movilización de animales dentro del estado y hacia otras entidades, la Ley de Ganadería del Estado de San Luis Potosí y la normativa federal del SENASICA establecen como obligatorios: la guía de tránsito, el certificado zoosanitario, la factura o documento que acredite la propiedad y el arete del Sistema Nacional de Identificación Individual de Ganado (SINIIGA).
Asimismo, si se transportan animales, carne, pieles o cualquier otro producto derivado de la actividad pecuaria, es fundamental portar la documentación que respalde su origen lícito. En caso contrario, las autoridades cuentan con la facultad de asegurar la carga mientras verifican su procedencia en los Puntos de Verificación e Inspección Federal y Estatal.
Medidas preventivas recomendadas por el sector agropecuario
Especialistas en seguridad para el sector agropecuario recomiendan implementar acciones preventivas que reduzcan el riesgo de robo. Entre ellas destacan reforzar el cercado y vigilancia de los predios, identificar a cada animal mediante aretes oficiales, zarcillos o marcas de fierro registradas ante la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (SEDARH), además de mantener un registro actualizado con datos como raza, color, edad, peso y características de identificación de cada ejemplar.
También se aconseja llevar un control del ingreso y salida de personas y vehículos a las unidades de producción, así como participar en las reuniones de seguridad promovidas por las asociaciones ganaderas para intercambiar información y fortalecer la coordinación entre productores y autoridades. La Unión Ganadera Regional de San Luis Potosí cuenta con comités de seguridad que coordinan acciones con la Fiscalía y la Guardia Civil Estatal.
Prevención: la herramienta más eficaz contra el abigeato
Aunque las sanciones para el abigeato son contundentes, productores y autoridades coinciden en que la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para combatir este delito. Mantener el ganado plenamente identificado, conservar la documentación en orden, denunciar de manera inmediata cualquier irregularidad y fortalecer la vigilancia en los ranchos son acciones que pueden contribuir a reducir la incidencia de un delito que continúa afectando el patrimonio y el trabajo de cientos de familias dedicadas a la actividad ganadera en San Luis Potosí.
Cabe destacar que la denuncia oportuna no solo permite iniciar la investigación: también alimenta las bases de datos oficiales que sustentan los operativos de vigilancia en carreteras, rastros y centros de acopio, donde las autoridades verifican la legal procedencia del ganado que se comercializa.