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Vacaciones para moverse

Vértice

Amigas y amigos de Plano Informativo, cuando llegan las vacaciones, todos queremos que nuestros hijos descansen, se diviertan y aprovechen el tiempo libre.

Sin embargo, hay una realidad que cada verano se hace más evidente, también aumentan las horas frente a una pantalla. El celular, la tableta, la computadora o los videojuegos terminan ocupando buena parte de los días que antes estaban llenos de juegos al aire libre.

No se trata de demonizar la tecnología. Forma parte de nuestra vida y, bien utilizada, puede ser una gran herramienta para aprender, comunicarse y entretenerse. El problema aparece cuando las pantallas sustituyen el movimiento.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), más del 65% de las niñas y los niños en México no realizan la actividad física recomendada y pasan más de dos horas al día frente a pantallas. Entre los adolescentes, cerca del 91% supera ese tiempo de exposición. Al mismo tiempo, la Organización Mundial de la Salud recomienda que niñas, niños y adolescentes realicen al menos 60 minutos diarios de actividad física.

Más allá de las cifras, basta con mirar un poco hacia atrás.
Muchos recordamos que las vacaciones significaban salir a la calle desde temprano, andar en bicicleta, jugar futbol con dos piedras por portería, brincar la cuerda, esconderse con los amigos o simplemente correr en el parque hasta que comenzara a oscurecer.

Hoy, para muchos niños, las vacaciones transcurren entre notificaciones, videos y videojuegos.No hace falta que todos practiquen un deporte de alto rendimiento, no todos serán futbolistas, no todos jugarán basquetbol, no todos asistirán a clases de natación, pero todos necesitan moverse.

Caminar en familia. Salir al parque. Pasear al perro. Jugar a las escondidas. Organizar una cascarita en la colonia. Inventar un juego.Lo importante no es formar atletas. Lo importante es formar niñas y niños activos, sanos y felices.

Las vacaciones también representan una oportunidad para convivir.

A veces pensamos que regalarles más tiempo frente a una pantalla es darles entretenimiento, cuando lo que realmente permanecerá en su memoria serán las experiencias compartidas.

Los recuerdos más bonitos de la infancia rara vez caben dentro de un teléfono.Están en las rodillas raspadas, en las risas con los amigos, en los partidos improvisados, en las caminatas con mamá o papá y en esas tardes que parecían no terminar nunca.

Estas vacaciones regalémosles tiempo, regalémosles movimiento.
Porque un niño que juega, corre y descubre el mundo no solo fortalece su cuerpo; también fortalece su autoestima, aprende a convivir, desarrolla su imaginación y construye recuerdos que lo acompañarán toda la vida.

A veces, el mejor plan para unas vacaciones inolvidables no cuesta dinero. Basta con salir de casa, caminar juntos, visitar un parque o jugar un rato con nuestros hijos.

Ellos no recordarán cuántas horas pasaron frente a una pantalla, recordarán quién estuvo ahí para compartir ese tiempo con ellos.

De corazón, gracias por su lectura.

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