La Presidenta Claudia Sheinbaum festejó de todas las formas los goles de México: brincó, gritó, abrazó, levantó los brazos, cargó niños, hizo la ola y cantó a coro el Cielito Lindo.
Ya con el triunfo de México, con la euforia a tope, la Presidenta entonó a todo pulmón "El Rey". "¡Pero sigooo sieeeendo el Reeeey!"
¿Qué le dice a los mexicanos aquí y en Estados Unidos?, se le preguntó a la Mandataria al término del partido.
"¡Viva México, Viva México, Viva Méeeexico!... ¡Felicidades a la Selección, felicidades!", exclamó con voz ronca.
Ya más tarde, en sus redes sociales escribió: "Jugaron con el corazón, con el alma y con orgullo. Hoy nuestra Selección nos regaló una alegría inolvidable y demostró que nunca debemos dejar de creer. Gracias por defender nuestros colores con pasión y por hacer que todo un país celebre unido. ¡Que siga sonando fuerte el grito de gol! ¡Viva México!".
La Mandataria acudió al Parque Tezozómoc, en Azcapotzalco, para seguir el partido entre México y Ecuador, se sentó en primera fila y sentada junto a la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, y a la Alcaldesa de Azcapotzalco, Nancy Núñez, vivió con intensidad el partido.
La Presidenta se llevó las manos a la cabeza y al rostro cada vez que México tuvo oportunidad de meter gol y no lo consiguió. Se talló la cabeza, se llevó las manos al rostro por lo menos en dos ocasiones, cuando México apuntó y no logró meter la pelota en la portería de Ecuador.
Fue un contraste a lo que sucedió en el partido de inauguración, cuando la Mandataria asistió a un escenario similar en la Gustavo A Madero, pero se le notaba inquieta y veía todo el tiempo su celular, incluso se salió por un momento del sitio donde se transmitía el partido.
Ahora no había asuntos que la tuviera tensa. Aquella vez había maestros de la CNTE marchando y normalistas intentando reforzar a los maestros, había colectivos de buscadoras apoyados por estudiantes que realizaban desmanes en la zona sur de la Ciudad de México.
En esta ocasión, la Mandataria estuvo sumamente concentrada y metida en el partido. Casi en ningún momento sacó su celular.
Antes de que iniciara el partido, la Presidenta recibió un sinnúmero de obsequios, muchos de las familias que fueron a ver el partido al parque y viven en Azcapotzalco. Otros regalos se los obsequiaron artesanos de la localidad. "¡Puro chintololo!", le gritaron, en alusión al gentilicio de esa localidad.
La Mandataria llegó de jeans, chamarra y tenis negros. Debajo de la chamarra traía su playera verde de la Selección Nacional con el número 1 y en el dorsal su título: Presidenta. De hecho, a punto de culminar el partido y cuando era inminente el triunfo de México, la Presidenta mostró la camiseta. Se quitó la chamarra y lució su playera de la selección.
Era la noche de euforia, la gente reunida en el Parque Tezozómoc vibró y Sheinbaum junto con ella. La Presidenta se tomó selfies y se paró a saludar a las personas cada vez que corearon: "¡Presidenta, Presidenta!", arenga que ella cambia a gritos por "¡México, México!".
La Presidenta Sheinbaum había atestiguado el encuentro inaugural entre México y Sudáfrica también acompañada por la Jefa de Gobierno en el Deportivo Los Galeana, de la Gustavo A. Madero.
Después siguió los otros dos encuentros, México-Corea del Sur y México-Chequia, en Palacio Nacional, junto con su esposo Jesús María Tarriba.
Ayer festejó en grande con los suyos, los chintololos de Azcapotzalco, y lanzó vivas para todo México.