Estados Unidos realizó este sábado una nueva serie de ataques militares contra objetivos estratégicos en Irán, en respuesta al ataque contra un petrolero con bandera panameña ocurrido cerca del estrecho de Ormuz, informó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom).
Se trata del segundo día consecutivo de operaciones militares estadounidenses, en medio de la creciente tensión en Medio Oriente y tras una serie de incidentes que han elevado la preocupación internacional por la seguridad de una de las rutas marítimas más importantes del mundo.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, el Centcom señaló que las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo bombardeos dirigidos contra infraestructura militar iraní vinculada con operaciones de vigilancia y control en la región.
De acuerdo con la información oficial, los ataques alcanzaron sistemas de comunicación, emplazamientos de defensa aérea, instalaciones destinadas al almacenamiento de drones y sistemas utilizados para el lanzamiento de minas marítimas.
"Las fuerzas del Centcom lanzaron hoy ataques en respuesta directa a la continua agresión iraní contra el transporte marítimo comercial", indicó el mando militar estadounidense.
Washington sostiene que las acciones buscan proteger la navegación internacional y responder a los ataques registrados contra embarcaciones comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde circula una parte significativa del comercio mundial de petróleo y gas.
El Comando Central también aseguró que, pese a la escalada militar, el tránsito de buques comerciales continúa desarrollándose con normalidad en la zona.
Asimismo, advirtió que las fuerzas estadounidenses permanecen desplegadas y listas para responder a cualquier nueva amenaza contra la navegación internacional o los intereses de Estados Unidos y sus aliados en la región.
El estrecho de Ormuz ha sido durante décadas uno de los principales focos de tensión geopolítica debido a su importancia para el comercio energético mundial. Cualquier incidente en esa zona suele generar preocupación en los mercados internacionales y entre las principales potencias.
Hasta el momento, las autoridades iraníes no han emitido un pronunciamiento oficial sobre los nuevos bombardeos reportados por Estados Unidos.
La nueva ofensiva ocurre en un contexto de creciente confrontación entre ambos países, marcada por ataques recíprocos, amenazas y un incremento de la presencia militar en Medio Oriente.
La comunidad internacional mantiene el seguimiento de los acontecimientos ante el riesgo de una escalada mayor que pudiera afectar la estabilidad regional, el comercio marítimo y el suministro mundial de energía.