Macs, iPads, HomePod, Apple TV y Vision Pro tuvieron ajustes al alza; el aumento también llegó a México con incrementos que van de cientos a miles de pesos.
Apple aplicó uno de sus movimientos de precios más amplios de los últimos años: elevó el costo de buena parte de su catálogo, incluidos equipos Mac, iPads, HomePod, Apple TV y Vision Pro. La excepción, al menos por ahora, fue el iPhone, su producto estrella y principal motor de ventas.
El ajuste no llegó acompañado de nuevos diseños ni de una generación completamente renovada de dispositivos. La explicación apunta a un problema que ya golpea a varias tecnológicas: el encarecimiento de componentes como memorias y almacenamiento, impulsado por la alta demanda de centros de datos para inteligencia artificial.
En México, los nuevos precios ya reflejan el incremento. Algunos productos tuvieron ajustes moderados, como el HomePod mini, mientras que otros equipos de mayor capacidad registraron aumentos mucho más fuertes. Entre los ejemplos están las MacBook, iPad Air, iPad Pro, iMac y Mac Studio, con diferencias que pueden ir desde 400 hasta 25 mil pesos, dependiendo del modelo y la configuración.
El movimiento también tuvo impacto en Wall Street. Las acciones de Apple cayeron alrededor de 6 por ciento tras conocerse los ajustes, una de sus bajas diarias más fuertes en más de un año. Para los inversionistas, el riesgo está en que los nuevos precios frenen la intención de compra, especialmente en productos que ya se ubican en segmentos premium.
La decisión de Apple no ocurre de forma aislada. Horas después, Microsoft anunció que también elevará el precio de sus consolas Xbox a partir del 1 de agosto de 2026. Los modelos de 512 GB subirán 100 dólares y los de 1 TB aumentarán 150 dólares, mientras que la versión de 2 TB dejará de venderse.
Sony y Nintendo ya habían realizado ajustes similares en sus consolas, por lo que la tendencia confirma un panorama más caro para la tecnología de consumo. Computadoras, tablets, bocinas inteligentes, visores de realidad mixta y videojuegos empiezan a resentir el mismo problema: fabricar dispositivos cuesta más y las empresas ya no están absorbiendo todo el golpe.
Por ahora, Apple decidió blindar al iPhone. Sin embargo, analistas advierten que el encarecimiento de componentes podría alcanzar también a los teléfonos en futuros lanzamientos, sobre todo si la presión sobre memorias y chips continúa durante los próximos meses.
Para los consumidores, el mensaje es claro: renovar computadora, tablet o consola será más caro. Y en esta nueva ola de aumentos tecnológicos, el precio final dependerá, como suele pasar, del modelo que se quiera comprar.