San Luis Potosí, SLP.- La tensión generada en el Congreso del Estado tras las manifestaciones contra la llamada Ley Serrano ya alcanzó otros sectores de la sociedad. Ahora fue la Iglesia Católica de San Luis Potosí la que hizo un llamado a frenar la escalada de confrontaciones y privilegiar el diálogo para evitar que las diferencias políticas y sociales derivan en escenarios de mayor violencia.
El vocero de la Arquidiócesis potosina, Tomás Cruz Perales, expresó preocupación por los hechos registrados durante la protesta ciudadana, donde se presentaron momentos de tensión entre manifestantes y legisladores, insistiendo en que cualquier inconformidad debe resolverse mediante el entendimiento y no mediante agresiones.
“La Iglesia siempre ha exhortado que se evite la violencia, la confrontación y aquí queda invitar a las partes al diálogo”, señaló el vocero de la Iglesia Tomás Cruz Perales.
Desde la postura de la Iglesia, el conflicto evidenció una falta de comunicación entre representantes populares y ciudadanos, al considerar que cuando una iniciativa genera rechazo social, quienes integran el Poder Legislativo deben abrir mayores espacios de escucha antes de tomar decisiones.
“Ha faltado mucha escucha cuando ha habido propuestas que levantan este tipo de conflictos, en cualquier situación sea la escucha que yo creo con mucho respeto a las señoras y señores diputados ha hecho falta mucho a esta legislación escuchar”, señaló el vocero de la Iglesia, Tomás Cruz.
Las declaraciones surgen luego de los incidentes ocurridos en el Congreso local, donde la inconformidad aumentó después de que el diputado impulsor de la iniciativa abandonara el recinto sin sostener un diálogo directo con quienes acudieron a manifestarse, situación que elevó los ánimos entre algunos asistentes y derivó en momentos de tensión.
Asimismo, la Iglesia Católica manifestó su postura respecto a la iniciativa, al considerar que el marco legal vigente ya contempla mecanismos para proteger a las personas ante posibles agresiones, por lo que cuestionó la necesidad de impulsar una nueva legislación.
“No era necesario proponer esta ley puesto que todos tenemos la responsabilidad de la ética y hay leyes de refuerzos que pudieran prevenir lo que pudiera parecer alguna agresión contra una persona y no había necesidad”.
Sin embargo, también dejó en claro que la inconformidad social no debe justificar actos violentos ni daños materiales, por lo que pidió que, en caso de haberse cometido delitos durante las protestas, las autoridades actúen conforme a la ley.
“No estamos de acuerdo con la violencia ni que se destrocen monumentos y buscar si las agresiones hay delitos que perseguir”, concluye el vocero de la Iglesia, Tomás Cruz Perales.