Entre boletos, transporte, hospedaje, comidas y souvenirs, asistir a un partido del Mundial 2026 se convirtió en un gasto fuerte para los aficionados mexicanos. Una encuesta de Bravo señala que seis de cada 10 recurrieron a crédito, préstamos o financiamiento para vivir la experiencia.
La emoción de ver un partido mundialista desde las gradas también llegó con una cuenta elevada. De acuerdo con una encuesta de Bravo, especializada en gestión de deudas, el 41% de los mexicanos que planeó asistir a los estadios estimó gastar más de 60 mil pesos entre boletos, transporte, hospedaje, alimentos y souvenirs; otro 24% calculó entre 30 mil y 60 mil pesos, mientras que 35% previó un gasto de entre 5 mil y 30 mil pesos.
El rubro más pesado fue el de las entradas. Los boletos del Mundial 2026 han mostrado precios muy variables: desde una categoría limitada de 60 dólares, hasta entradas de fase de grupos cercanas a 2 mil 735 dólares, es decir, alrededor de 48 mil pesos al tipo de cambio de referencia de Banxico del 24 de junio. Para la final, los precios llegaron hasta 7 mil 875 dólares, cerca de 138 mil pesos, mientras que en reventa se han listado lugares hasta por 28 mil 500 dólares, más de 500 mil pesos.
A eso se sumaron los traslados. Para quienes viajaron dentro de México, los vuelos redondos hacia sedes como Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey se ubicaron entre 4 mil y 8 mil pesos con compra anticipada; para partidos en Estados Unidos o Canadá, los vuelos internacionales llegaron a rangos de 8 mil a 18 mil pesos, según estimaciones recopiladas por Infobae.
El hospedaje también elevó el presupuesto. En Ciudad de México, la tarifa promedio durante el Mundial rondó los 210 dólares por noche, equivalente a unos 3 mil 686 pesos, aunque hoteles cercanos al estadio presentaron precios mucho más altos en fechas clave.
Sobre el endeudamiento, no hay una cifra oficial absoluta de cuántos mexicanos se endeudaron, pero sí existe un dato por encuesta: Bravo reportó que 62% de los aficionados mexicanos que acudirían a estadios usaría algún mecanismo de financiamiento. De ellos, 31% pagó boletos con tarjeta de crédito a meses, 25% con tarjeta a una sola exhibición y 6% solicitó un préstamo personal; solo 38% cubrió entradas con efectivo, débito o ahorros previos.
En resumen, vivir un partido del Mundial desde la tribuna pudo costar desde unos cuantos miles de pesos para quienes ya estaban en la ciudad sede, hasta más de 60 mil pesos por persona en experiencias con viaje, hotel y consumo. Para quienes salieron al extranjero o compraron boletos de alta demanda, el gasto pudo superar con facilidad los 75 mil a 200 mil pesos.