La disputa por la candidatura a la Gubernatura de Baja California se trasladó a los pasillos del World Trade Center, donde se desató una intensa competencia de porras.
Cada aspirante acarreó a sus simpatizantes como pudo, y los del Alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño, afirmaron que les financiaron autobuses, mientras que los de la senadora Julieta Ramírez aseguraron que les pagaron boletos de avión.
Sin embargo, entre los contingentes de casi todos los contendientes se reconoció que muchos de los asistentes eran, en realidad, de la Ciudad de México.
"Acudo a esta cita no con aires de salvadora de Baja California, ni con aires de grandeza, sino como una humilde servidora de la nación", soltó Ramírez ante su porra, la más numerosa de los 10 aspirantes registrados.
Burgueño llegó entusiasmado luego de que, según afirmó, la Fiscalía General de la República (FGR) cerró el pasado 26 de mayo una investigación en su contra -interpuesta de manera anónima- por supuesto lavado de dinero y nexos con el crimen organizado.
Los Otros
En el evento aparecieron juntos dos "desterrados" de Morena, ahora refugiados en el PT: Montserrat Caballero, ex Alcaldesa de Tijuana -quien busca la gubernatura por este partido-, y Jaime Bonilla, ex Gobernador de la entidad. Ambos mantuvieron su postura crítica hacia la actual Gobernadora.
"Vente para acá", le dijo el ex Mandatario a Caballero para que se colocara bajo las siglas del PT y no las de Morena, que quedaban a su espalda.
"No estamos endiosados en hacer una alianza, queremos ver cómo se desenvuelve el proceso. Claro que podemos ir solos si no hay piso parejo. Todavía no decidimos si Caballero se va a someter a la encuesta", apuntó Bonilla.