San Luis Potosí, SLP.- Mientras el ciclo escolar entra en su recta final y miles de estudiantes de nivel básico y medio superior están a semanas de iniciar el periodo vacacional, este año las escuelas de San Luis Potosí llegan al cierre de actividades bajo un panorama muy distinto al que se vivió apenas un año atrás: el dengue dejó de representar una amenaza para las aulas.
Durante 2025, la temporada de lluvias encendió las alertas sanitarias en distintos planteles educativos, principalmente en la región Huasteca, donde la proliferación del mosquito transmisor generó preocupación entre padres de familia y autoridades educativas. El año cerró con un total de 619 casos confirmados de dengue en la entidad, convirtiéndose en uno de los temas de mayor atención durante el periodo escolar.
Sin embargo, el escenario cambió radicalmente durante este 2026. A pesar de encontrarse nuevamente en temporada de lluvias —condición que históricamente favorece la reproducción del mosquito— la entidad reporta apenas 10 casos confirmados en los primeros meses del año, una reducción considerable respecto al periodo anterior.
La disminución no solo refleja una baja general en la incidencia de la enfermedad, sino que además deja un dato relevante para el sector educativo: hasta ahora no se han registrado brotes ni afectaciones en escuelas del estado.
El director general del Sistema Educativo Estatal Regular (SEER), Martín Rodríguez Ramírez, señaló que dentro de los reportes institucionales no existen alertas relacionadas con la presencia de mosquitos transmisores o posibles contagios entre estudiantes.
“En el caso de los animalitos, los zancudos que se proliferan por el exceso de lluvia no hemos tenido reporte alguno”, indicó.
Añadió que, a diferencia de otros años donde las precipitaciones generaban preocupación por la presencia del mosquito, actualmente las condiciones no han derivado en situaciones que afecten la actividad escolar.
“No tenemos esa situación que predomina con el tema de las lluvias”, puntualizó.
Con las vacaciones prácticamente encima, los planteles educativos se encaminan al fin del ciclo escolar sin que el mosquito se convirtiera este año en un factor de riesgo para estudiantes y docentes, algo que contrasta de manera importante con la realidad vivida en 2025.